El cuy siempre ha ocupado un lugar prominente y sagrado dentro de las medicina folclórica que es utilizado por el curanderismo, como una radiografía casera para describir la enfermedad, el mismo que obliga a personas del campo y la ciudad a buscar su curación. El naturista, Máximo Daza Quispe (64), aprendió el jubeo por enseñanza de sus padres hace medio siglo.
Para el maestro Daza, el jubeo es un procedimiento de diagnóstico, pronóstico y curación de enfermedades, que se realiza frotando con un cuy todo el cuerpo del paciente para localizar la enfermedad en tales órganos. "Se prefiere un cuy negro mediano de 4 a 8 semanas de edad y debe coincidir con el sexo del paciente", refiere Daza.
Luego acotó: "la soba con cuy tiene tres partes, primero se realiza la "mishquipada" con coca, cigarro y aguardiente, luego se hace una curación al animal con timolina o aguardiente y se le fuma su cigarro, seguidamente se frota todo el cuerpo del enfermo desde la cabeza hasta los pies, en un promedio de una hora y termina muerto en la patología más grave del paciente".
En la tercera parte, Daza, menciona: "finalizado el jubeo, se pela al cuy, luego se le hace un corte tipo cirujano forense para hacer el examen de los órganos internos para ver que órganos están dañados y hacer el diagnóstico de la enfermedad. Terminado el examen todas las víscera vuelven a su lugar y se le incorpora la coca , cigarro y se rellena con tierra roja para finalmente cubrirlo con el pellejo y envolverlo".
Para terminar la sesión, el curioso se va con el cuy en la noche a un lugar descampado y lo ofrenda a los Apus (dioses), rociándole trago y fumando cigarrillos, para que no le choque el mal y se retira sin mirar el deshecho. Es indispensable cuidar que el enfermo no duerma hasta terminado el proceso de la pasada con cuy.
El jubeo se le hace en el domicilio del propio paciente y lo hace por S/. 70.00.

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