El monstruo de Trujillo y la confesión de sus hijas
El monstruo de Trujillo y la confesión de sus hijas

Hoy, escribo este informe sin poder evitar conmoverme y es que la historia que les voy a narrar no forma parte del "menú periodístico diario", de aquellas notas del día que con sus toques de tragedia suelen endurecer el corazón de un reportero policial. Hoy, escribo este informe preguntándome ¿por qué Dios crea un monstruo capaz de dañar y desgraciar la vida de un ser que lleva su sangre? Trato de hallar la respuesta pero estoy segura que esta noche me acostaré en mi cama sin poder encontrarla.

TRUJILLO. La historia que hoy les narro tiene varios personajes principales y un solo villano; Gonzalo Nicolás Cachi Cruzado (39) es su nombre y "María" (19) y "Anita" (15) el de sus víctimas. Ellas son sus hijas biológicas y a fin de no menoscabar su integridad no revelamos sus verdaderas identidades; claro, con el consentimiento de ambas jóvenes y el de su madre, "Juana" (38), quien llorando nos confiesa "siento que he fallado como madre". Talvez tiene razón, pero a estas alturas ¿debemos juzgarla?

INOCENCIA ARREBATADA. "María" tenía 10 años cuando el monstruo que la engendró la violó por primera vez. Desde entonces los ultrajes sexuales no cesaron y por su corta edad llegó a pensar que "eso era algo normal". Tuvieron que pasar algunos meses para que se diera cuenta que no era así, que su padre la estaba lastimando e internando en un infierno del que no podía escapar. "Esa casa era un horror, mi hogar era un infierno", nos cuenta llorando.

EL PRIMER EMBARAZO. Producto del incesto "María" quedó embarazada a los 12 años, "Juana" -su madre- llegó a pensar que era un traspié de su adolescencia y sin sospechar que el padre de su nieta era su esposo acogió en su regazo a la "hija descarriada". "María" calló y tras el parto siguió aguantando los bajos instintos de su progenitor, día tras día, noche tras noche y por el temor de estas amenazas: "Si hablas, daño a tu madre; si cuentas algo, te pego, te mato".

EL SEGUNDO EMBARAZO. A los 14 años "María" volvió a quedar embarazada de ese monstruo que frente a todos la mimaba cual buen padre. Esta vez, "Juana" estalló en cólera. "Un hijo te perdono, pero dos, no te pases, dime quién es el padre". Otra vez a "María" le ganó el silencio y tras el parto volvió a soportar los vejámenes sexuales. Tres años después, cuando ya tenía 17 y criaba dos niñas, recién habló.
A SU HERMANA TAMBIÉN. Fue a "Anita" a quien le contó todo, siendo inmensa su sorpresa, y más grande el dolor, cuando ella le dijo "a mí también me hace lo mismo". Ese sujeto que no merece el calificativo de padre la violó por primera vez a los 12 años, cuando su hermana "María" tenía 16 y ya educaba a sus dos sobrinas - hermanas, ahora de 6 y 4 años de edad.

Antes había sospechado. Con la captura la madre
se enteró de las violaciones. "Juana", la mamá de "María" y "Anita", se enteró de todo con la captura de su esposo, cuando regresó a su casa tras una jornada de trabajo como empleada del hogar. La mujer laboraba todo el día y con este detalle intenta justificar su ceguera.
"En la comisaría me enteré que las violaba y que mis nietas eran hijas de él (?) desde entonces no lo volvimos a ver, hasta el 12 de febrero de este año cuando fue la sentencia en primera instancia", detalla.
"Juana" confiesa que llegó a sospechar que su pareja abusaba de sus hijas, sospecha que desterraba de su mente al considerarla macabra. "Estuve ciega y es que no podía conversar con ellas, sólo discutíamos porque siempre eran violentas", agrega.
En la actualidad, la relación madre - hija parece haber evolucionado. Mientras las entrevisto me doy cuenta que una es el apoyo de la otra, que mientras una llora la otra la consuela. Las tres se abrazan y ven cómo las más pequeñas de la casa juegan.

El PJ sentenció al violador a cadena perpetua.
Nunca saldrá de la cárcel. Gonzalo Nicolás Cachi Cruzado (39) está preso en el penal El Milagro, el pasado 12 de febrero, el Poder Judicial lo sentenció a 35 años de cárcel, pena que el Ministerio Público apeló al considerarla injusta.
Gracias a la celeridad del Nuevo Código Procesal Penal, la apelación fue resuelta casi tres meses después. El 5 de mayo, un año después de su captura, el monstruo fue sentenciado a cadena perpetua.
"Estoy contenta porque se ha hecho justicia, pero ni esto va a reparar el daño que me hizo. Lo que yo deseo es una pena que en este país no existe, me hubiese gustado que pague con su vida", refiere "María".

Hijas lo entregaron a la Policía
Algunos días después de que "María" se enterara que su única hermana también era violada por su padre biológico, se armó de valor y a una amiga cercana le confesó la pesadilla que vivía en su casa.
Ella le aconsejó que lo denunciara y la mañana de un 5 de mayo de 2008 (irónicamente el mismo día que ese monstruo fue condenado a cadena perpetua, un año después) lo acusó ante la Policía del distrito de Laredo.
"María" acudió a la comisaría junto a "Anita" y sus dos hijas. La Policía, horrorizada por la denuncia, no esperó ni un minuto. Armó un operativo logrando capturar al violador cuando descansaba en su casa.
"Yo lo entregué. La Policía me dijo 'sácalo de tu casa y llévalo a la esquina para atraparlo'. Les dije que no había necesidad de hacer eso, que yo les iba abrir la puerta de mi casa, que podían entrar y capturarlo adentro", nos narra "María" sin evitar derramar más de una lágrima.