Tiwinza
Tiwinza

En noviembre del año pasado, el presidente de Perú, Martín Vizcarra, y su homólogo ecuatoriano, Lenín Moreno, se comprometieron, entre otros puntos, a concretar la limpieza de los restos de explosivos que dejaron las Fuerzas Armadas de ambos países en Tiwinza. Dicha localidad fue uno de los escenarios de la guerra del Cenepa, que enfrentó a las dos naciones entre enero y febrero de 1995, hace 25 años.

El acuerdo entre los Jefes de Estados se dio en el marco del Encuentro Presidencial y XIII Gabinete Binacional de Ministros celebrado en la región Tumbes. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, el convenio entre Vizcarra y Moreno se realizó conforme a los Acuerdos de Paz de Brasilia de 1998, que permitieron sellar los problemas limítrofes entre Ecuador y Perú.

Además, Cancillería detalló que la firma se dio en cumplimiento de la Hoja de Ruta aprobada en la XX Reunión de Autoridades Nacionales de Acción contra las Minas Antipersonales del Perú y del Ecuador, celebrada el 7 de agosto de 2019, en Lima.

OBJETIVOS

El citado compromiso revela la importancia para ambas naciones de conseguir la construcción de la vía carrozable que unirá el kilómetro cuadrado de Tiwinza que recibió Ecuador, en calidad de propiedad privada, con el sistema de carreteras del vecino país. Ese no es el único fin, sino también la edificación del “Parque de la Paz”, que iba a incluir un monumento para recordar a los soldados fallecidos durante el conflicto bélico.

Sin embargo, para lograr las dos obras, se necesita cumplir con los procesos respectivos. Es decir, primero debe existir la seguridad de que la zona está completamente liberada de minas o de cualquier otro artefacto de guerra que haya quedado.

Para ello, manifiestan funcionarios de la Dirección General de Desminado Humanitario del Ejército (DIGEDEHUME) a Correo, se debe realizar una nueva inspección. Aunque el área ya fue desminada, se requiere estar seguros de que no existen remanentes de explosivos.

“Ha que hacer un nuevo barrido; no para identificar minas, sino para verificar posibles restos de algún tipo de armamento que pueda significar algún peligro para las personas que van a estar en la zona, donde se pueden celebrar ceremonias o construir monumentos”, indican.

Correo pudo conocer que el año pasado el Ejercito destruyó 1092 minas antipersonales, con lo que logró la liberación de 11 zonas peligrosas, equivalentes a un área de 26,740 m2. Esos trabajos se realizaron en el área que comprende los sectores del valle del Cenepa y Tiwinza, en la cordillera del Cóndor.

El plan de este año comenzará en abril del 2020. Se espera eliminar algunos residuos pendientes del 2019, y culminar con el control de calidad. A la par, las Fuerzas Armadas realizan campañas binacionales de educación sobre el riesgo de minas antipersonales.

IMPORTANCIA

Para el internacionalista y vicerrector de Asuntos Exteriores del Instituto Internacional de Gobierno, Miguel Ángel Rodríguez Mackay, la importancia de la creación del denominado Parque de la Paz en Tiwinza es simbólica. Se trata de una forma de materializar el pacto entre Ecuador y Perú; sin embargo, considera que el tema aún es sensible.

“Debió levantarse un monumento para perennizar la paz entre ambos países pero no se concretó. No creo que haya sido por el hecho de que la zona es difícil o agreste, sino porque Tiwinza despertaba pasiones y reavivaba la errada idea de que cedimos territorio a Ecuador. Tiwinza es tan peruano como el triángulo terrestre en Tacna”, precisa Rodríguez Mackay.