El Santo Sepulcro y la Virgen Dolorosa recorrieron calles de Calca
El Santo Sepulcro y la Virgen Dolorosa recorrieron calles de Calca

El último viernes por la noche, el Santo Sepulcro y la Virgen Dolorosa salieron en procesión para recorrer las principales arterias de la pequeña ciudad de Calca, que a lo largo del día fue cubierta por alfombras elaboradas por sus propios habitantes, desde tempranas horas de la mañana, con flores silvestres recogidas un día antes, aserrín teñido con anilina, cáscara de maíz blanco que se pela para elaborar el delicioso pastel de choclo y algún otro elemento adicional que utilizan los artistas en la elaboración de las alfombras que son una forma de arte.
A diferencia de otros años, esta vez en una urna de cristal, Cristo Jesús, acompañado de su Madre, La Virgen Dolorosa, salieron del templo de Belén -ya que el principal templo de la provincia San Pedro Apóstol, se encuentra en refacción- para empezar su recorrido por las principales calles calqueñas acompañados de cientos de fieles que arrepentidos seguían a las imágenes en medio de cánticos y lamentaciones, suplicando perdón por los pecados cometidos.
Con sus trajes típicos y al son de sus pututus, los pobladores de las comunidades altoandinas más alejadas de la provincia también se hicieron presentes en la procesión, demostrando que también creen en "El cristo de los blancos", como actualmente es conocido en muchos lugares alejados del país, sin dejar de lado las creencias de sus antepasados
Arrojando pétalos de flores, vestidas de angelitas y encabezando la procesión, un grupo de niñas le dieron ese toque de inocencia al recorrido que duró aproximadamente tres horas.
Cuando ya se acercaba la hora de la bendición, todas las miradas se dirigieron al Santo Sepulcro y desde lo más profundo de su corazón y arrodillándose ante la imagen los fieles en silencio elevaron sus oraciones al hijo de Dios, que seguramente con su infinita misericordia iba recogiendo; de esta forma, llegaba a su fin la Semana Santa en la provincia calqueña.