Embajador de España  condecora a "Madre Covadonga"  de Ayacucho
Embajador de España condecora a "Madre Covadonga" de Ayacucho

Si la India tiene a su madre Calcuta, Ayacucho tiene a su madre Conadonga. La religiosa María Estrella del Carmen Valcárcel Muñiz, más conocida como la Madre Covadonga, cumplió 91 años de edad y aprovechando su honomástico fue condecorada por el embajador de España, Juan Carlos Sánchez Alonso,quien arribó a Ayacucho para entregar la "Encomienda de la Orden de Isabel la Católica".

La Madre Covadonga fue reconocida por su trabajo en favor de los más desfavorecidos y su incansable labor por la vigencia de los derechos humanos, sobre todo por el papel que cumplió durante la época de la violencia política que vivió esta parte del país.

Las principales autoridades políticas, militares, policiales y religiosas, se sumaron al reconocimiento a la religiosa, quien dedica hasta el momento 42 años de su vida.

"Estamos haciendo entrega de esta preciada condecoración de España y se está haciendo un acto de justicia con una ciudadana española, peruana y huamanguina de bien. Me siento orgulloso de tener en Ayacucho a la más noble y digna representación de España en la figura de la Madre Covadonga, quien dejó su tierra natal para recorrer el mundo y quedarse en Ayacucho protegiendo a los más humildes, llevando afecto a las cárceles, hospitales, donde desarrolló un magisterio de amor y dedicación a los más vulnerables y su lucha incansable para detener todo tipo de violencia", expresó Juan Carlos Sánchez Alonso.

TRAYECTORIA. María Estrella del Carmen Valcárcel Muñiz, más conocida como "la Madre Covadonga, nació un 27 de mayo de 1922. A los 12 años de edad ingresó llamada por su vocación a la congregación de las Misioneras Dominicas del Rosario.

La Madre Covadonga tiene nueve hermanas y a su temprana edad cumplió un papel fundamental durante la invasión de Rusia a España, donde aprendió labores de primeros auxilios, que luego le sirvió para aplicarlos durante la época de la violencia política que vivió en Ayacucho durante los años ochenta.

Con su lema "Hay que ayudar para construir y no para destruir" recorrió los paises de Ecuador, Bolivia, Argentina, Africa y el Perú.

María Estrella Valcárcel recordó con nostalgia su llegada a Ayacucho en 1983, tras recorrer las ciudades Cañete, Puno, Cajamarca.

También recordó el dificil momento que vivió Ayacucho, donde exponiendo su vida luchó por devolverle la paz al pueblo ayacuchano, quien comenzaba a sufrir los embates de la agrupación terrorista Sendero Luminoso.

La madre "covita" como la recuerdan con cariño recordó el fecto milagroso de la frase "Dios vive dentro de mí, soy un cielo, soy un cielo", el cual hizo retrocedera la frase cruel e inhumana "Solo la violencia salvará a Ayacucho", que era progonada por Sendro Luminoso , que producto de su demensial proyecto político que pretendió instaurar durante la época de terror, pero finalmente más pudo el mensaje de paz.

La religiosa María Estrella del Carmen Valcárcel Muñiz, más conocida como la Madre Covadonga arribó a Ayacucho en 1983. Ayer cumplió 91 años de edad. Hasta el momento viene cumpliendo diversas labores humanitarias, beneficiando a los más pobres del Perú y principalmente a los ayacuchanos.