Comerciantes informales se apoderan de las veredas y las pistas para ofertar diversos productos. Cúmulos de ropa usada, bicicletas repintadas, muebles de segunda mano, aparatos electrónicos destartalados o casi nuevos son ofrecidos al mejor postor.
Según un estudio de Aprosec, en 32 de los 43 distritos de Lima hay lugares donde se comercializan artículos robados o de segundo uso. San Juan de Lurigancho y Ate son los distritos donde más se concentran estos tipos de “cachinas ilegales”.
En estas jurisdicciones existen, al menos, 20 puntos donde reina el comercio de los artículos robados.
PUNTOS. En el mercado informal de San Jacinto abunda la transacción de autopartes de dudosa procedencia. Las Malvinas, Paruro, Polvos Azules, Polvos Rosados, El Hueco, Tacora, La Chancadora, La Pascana, los alrededores del terminal pesquero de Villa María del Triunfo, las inmediaciones de La Parada, son otros puntos de venta de artículos variados.
“Cada año aumentan estos negocios donde no existe la ley. Retiran a los comerciantes, pero igual retornan. En cambio en La Molina, San Isidro, Miraflores y San Borja no se tiene conocimiento de estos lugares informales, pues sus autoridades destinan determinado presupuesto para realizar actividades de fiscalización de estos tipos de comercio”, indicó César Ortiz, presidente de Aprosec.
Especialistas en seguridad, consultados por este diario, aseguran que la Policía de Inteligencia debe elaborar un plan detallado de estos espacios informales para luego intervenirlos.
“Hace algún tiempo, en la avenida Aramburú, a dos cuadras de la Dirandro, había un acopio de autopartes robadas, cerca de la sede de la Dirandro. Lo que hay que hacer es un llamado para que los ciudadanos no compremos artículos robados”, refirió Ortiz.
DATO
100 robos al día ocurren en Lima, según datos estimados del Ministerio Público.

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