Nadie se imaginaría que detrás de esa imagen de seriedad y sobriedad que tanto cuida para hacer valer su posición de juez, se encuentra un hombre enamorado de las cosas más simples de la vida. El magistrado Pepe Alvarado Gonzálvez nos abre en esta ocasión las puertas de su experiencia y nos deja conocerlo no como magistrado, sino como poeta.
Correo:¿Cuánto tiempo le demandó el poemario "El Amor Sabe a Libertad"?
PAG: Unos tres meses, pero es el producto de toda una vivencia basada en experiencias positivas y negativas.
Correo: ¿Qué momentos de su vivencia cree que lo marcaron tanto como para empezar a escribir poesía?
PAG: Básicamente la soledad. Es la experiencia que me ha acompañado un buen tramo de mi vida, desde los 12 años que fui a estudiar a Lima hasta lo 25 ó 26 años; a partir de esa edad empecé a tener experiencias diversas, como hombre, como ser humano. Mi familia también marcó mi vida; era una familia luchadora, modesta, y asentada en una ciudad tan linda que es Iquitos, donde he nacido.
Correo: ¿Es la soledad la que lo llevó a escribir "El Cristal" (parte de su poemario), por ejemplo?
PAG:Hay varios aspectos... pero no es una soledad funesta o tortuosa, sino productiva, porque le permite a uno buscar horizontes, y en esos horizontes uno conoce a mujeres, a hombres de todo tipo de edad, conoce experiencias, y en medio de eso, de alguna forma, tomando una cerveza se entera que muchos sufren por un amor, como yo alguna vez sufrí, como cualquier muchacho que se enamora. En "El Cristal" resalto las lágrimas, el sufrimiento, y lo que a una persona se le puede ocurrir hacer en algún momento: morir por un amor.
Correo: ¿Por qué "el amor sabe a libertad"?
PAG: Porque un amor que se nutre de prejuicios, de odios, de miedos, ya no sería amor, sería esclavitud. Uno necesita la libertad de realizarse como persona (...) El amor es el verdadero motor de nuestras vidas.
Correo: ¿Quién ha sido su principal musa de inspiración?
PAG:No tengo una musa fija. Mis musas han sido una mujer, mi hija, un familiar, una compañera de trabajo, e incluso uno encuentra la musa en los sueños, en los sitios no frecuentados (...).
Correo: ¿Le ha tomado cariño a alguno de sus poemas?
PAG: Sí, a "La Mujer Nunca Falla". Me gusta mucho ensalzar la actitud de la mujer, porque la mujer está en la madre, en la esposa, en la enamorada, en aquella luchadora y amorosa. Yo creo que la mujer nunca falla.
Correo: Pero a usted le fallaron muchas veces...
PAG: Me fallaron como un amor juvenil, porque somos imperfectos, siempre habrán esas fallas efímeras e insignificantes. Pero la mujer en sí, como mujer nunca va a fallar.
Correo: ¿Cómo tomaron sus colegas que usted haya resultado un poeta?
PAG:Lo recibieron con sorpresa, pero a mí me gusta hacer las cosas así, de manera anónima, no me gusta hablar de mis proyectos, sino de las cosas realizadas. Creo que el poemario ha recibido su acogida, y es que la poesía no es nada del otro mundo.
Extractos de sus poemas:
Todo está dicho
No necesito decir
que enmudezco
cuando tus manos
se cuelgan en mi cuello
No necesito decir
que me paralizo
cuando tu mirada
me destila dulzor.
La mujer que nunca falla
La mujer que nunca falla
es la que sin tenerlo todo
hace que en tu vida no falta nada
Tus besos
Saben tus besos
a hierba luisa,
a sol de medio día,
a luna de madrugada,
Se sienten tus besos
a seda virgen,
a pétalo naciente,
a arena blanca.
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Entrevista: El poeta detrás del juez
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