Desde la antigüedad, el afluente que parte en dos a la ciudad de Huancavelica, era conocido como la majestuosa serpiente que recorría de suroeste a norte a la Villa Rica de Oropesa. Sin embargo, los tiempos han cambiado y la grandeza por la que era conocida se perdió con el tiempo, provocada por sus mismos pobladores.

Contaminación. El huancavelicano, que también es peruano, está llevando a la extinción un recurso natural vital de la región, puesto que los hospitales, centros educativos, centros comerciales, restaurantes, hogares y el mismo ciudadano, todos los días botan sus desechos orgánicos e inorgánicos en el afluente, y éste recibe con resignación la basura que en él echan.

Los niveles de contaminación del río Ichu se han elevado a 57% en los últimos cinco años y seguirá aumentando si no se crea por lo menos una planta de tratamiento de residuos, que alivie el padecimiento del río Ichu.

"Anteriormente se podía observar como saltaba y habitaba la trucha en el río, lo que ahora no se ve por la contaminación que le aqueja", dijo Karina Riveros Quispe, gerente de Gestión Ambiental de la Municipalidad Provincial de Huancavelica (MPH).

Por otro lado, mujeres quechua hablantes que dependen del afluente para lavar ropa, comentaron; "de niña era agradable ver el recorroido de las aguas del río con vigor y pureza", comentó Clotilda Quispe (67), lavandera por más de 30 años.

Planta. La MPH y la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emapa) Huancavelica S.A.C. gestionan la factibilidad del inmueble, donde construirán la planta de tratamiento de aguas servidas.

"Descontaminará al río Ichu y con ello se podrá preservar el recurso natural", dijo Óscar Herrera Ibáñez, gerente general de Emapa, añadiendo que el predio más factible es el que tiene el Gobierno Regional de Huancavelica (GRH) y que está en estudio de factibilidad.

Rio Ichu, contaminado por sus pobladores y que con urgencia requiere ser rehabilitado