PIURA. El director del Centro de Reposo para Enfermos Mentales de Piura y Tumbes, Benigno Chahuillco, expresó el deseo de que el Crempt se convierta en un hospital de salud mental, que no se limite a las personas que ya tienen problemas, sino que también trabaje en prevención.

Fue en el marco del conversatorio con el monseñor Federico Richter Prada, Arzobispo Emérito de Ayacucho, quien compartió ayer sus recuerdos sobre la fundación del Crempt, y con integrantes del Comité de Damas de dicha institución.

Mencionó que se acercan al millón de personas atendidas y a diario tienen entre 60 y 70 pacientes que pasan por consultorios. También dijo que esperan lograr su autofinanciamiento y seguir creciendo para cubrir la demanda hasta ahora insatisfecha.

Chahuillco agradeció que Richter Prada, de la orden de los franciscanos, se fijara -cuando fue Arzobispo de Piura- en la orden de San Juan de Dios para servir en esta región a las personas más abandonadas y menos queridas de la población.

La presidenta del Comité de Damas Voluntarias del Crempt, Nancy Shaefer, también destacó que en febrero de 1974 Richter Prada asumió la presidencia del comité que hizo posible la fundación del Crempt para ayudar a los más pobres entre los pobres.