FAO: La mayoría de suelos del planeta están en mal estado y necesitan cuidado
FAO: La mayoría de suelos del planeta están en mal estado y necesitan cuidado

La mayoría de los suelos del planeta se encuentra en condiciones "pobres o muy pobres", una situación que en la mayoría de los casos está empeorando, por lo que necesitan un mayor cuidado, alertó hoy la FAO.

El Grupo técnico intergubernamental sobre los suelos de la  difundió un informe en el que resalta la continua degradación de los suelos y su impacto negativo en la alimentación y la nutrición.

Con ocasión del Día Mundial del Suelo celebrado hoy y poniendo fin al año internacional que la  ha dedicado a esta cuestión, el presidente de ese grupo formado por unos doscientos expertos de 60 países, Luca Montanarella, señaló en una conferencia que la erosión sigue siendo el principal problema.

La erosión arrastra entre 25.000 y 40.000 millones de toneladas de superficie de suelo cada año, según el estudio, que recuerda que un tercio de los suelos en general están de moderada a altamente degradados.

Se estima que las pérdidas de cultivo anuales por la erosión suponen un 0,3 % de las cosechas y que, si no se toman medidas, ese porcentaje podría subir al 10 % en 2050 (el equivalente a unos 253 millones de toneladas o a la tierra cultivable de la India).

Por regiones, algunas partes de Europa, Norteamérica y el Pacífico están avanzando, África subsahariana tiene una tendencia variable, mientras que el deterioro ha aumentado en Asia, Latinoamérica y el Caribe, el norte de África y Oriente Medio.

Montanarella destacó otras amenazas como el agotamiento de los nutrientes de los suelos (la acumulación de sales por la acción humana afecta a 760.000 kilómetros cuadrados en el mundo, equivalente a la tierra cultivable de Brasil) y la pérdida de carbono orgánico.

Esto último se debe a la conversión del carbono del suelo en dióxido de carbono o metano y por la erosión, a la que también contribuye el calentamiento global.

Al mismo tiempo, los suelos son un importante almacén de carbono y ayudan a regular las emisiones de gases de efecto invernadero.

Otros problemas citados están relacionados con la urbanización de tierras fértiles a medida que aumenta la población y la industrialización, así como con la contaminación química, las inundaciones, la compactación y la acidez del suelo.

Las tierras agrícolas más ácidas del mundo se encuentran en zonas de América del Sur que han sufrido la deforestación y la agricultura intensiva, según el estudio.

Entre las recomendaciones, los expertos pidieron aumentar la gestión sostenible de los suelos y el almacenamiento de la materia orgánica, reducir el uso de fertilizantes que contengan nitrógeno y fósforo, y mejorar los datos estadísticos para conocer mejor la situación de los suelos.