Feminicidios: 5 mujeres en maletas y 3 en cilindros en los últimos 11 años

En cuando a este año, la Policía contabilizó al menos 4 feminicidios en que los cuerpos fueron carbonizados y hallados en costales en distintas partes del país.
Feminicidios: 5 mujeres en maletas y 3 en cilindros en los últimos 11 años

Feminicidios: 5 mujeres en maletas y 3 en cilindros en los últimos 11 años

11 de Diciembre del 2018 - 10:43 » Textos: Cristhian Zamudio (czamudio@grupoepensa.pe)

La crueldad con la que actúan los feminicidas no tiene límites. Después de asesinar a sus víctimas, ocultan sus cuerpos en costales, maletas y hasta en cilindros, tal como sucedió con la joven Marisol Estela Alva.

EN CILINDROS

El reciente caso de Marisol Estela Alva (25) ha estremecido nuevamente a la sociedad. Ella fue degollada y luego su asesino ocultó el cadáver en un cilindro relleno con cemento en un basural de Villa El Salvador.

Fueron los vecinos de ese distrito quienes extrajeron el barril de una fosa de tres metros de profundidad y alertaron a la Policía.

Gracias a una superposición de imágenes y al escáner Polhemus Fastscan Escorpio, un antropólogo forense de la Morgue de Lima logró identificar fehacientemente a la joven, quien había sido reportada como desaparecida 5 días antes del macabro hallazgo.

No ha sido el único caso acaecido en nuestro país. En los años 2007 y 2009, dos crímenes similares se produjeron en Lima.

Danny Hunpire, quien fue doctor en Criminalística del Ministerio Público y que actualmente ocupa el cargo de gerente de Peritajes del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, tuvo a su cargo la identificación de ambas víctimas.

“Fueron casos muy difíciles, pero que, sin embargo, se pudo identificar a las víctimas, y esto contribuyó a que sus asesinos sean detenidos por la Policía”, dijo el especialista.

Precisamente, en enero de 2007, la manicurista Juliana Villacorta fue secuestrada, torturada y asesinada de un balazo en el corazón por el empresario Randy Helmut Gómez Nieto, pareja de una de las amigas de Juliana.

Después de ensañarse con ella, el sujeto introdujo el cuerpo en un cilindro con cemento y la abandonó en una playa del sur de Lima.

Incluso, Gómez le roció un ácido para desaparecer sus facciones.

Pese al terrorífico crimen y a las pruebas, fue condenado solo a 20 años de prisión por homicidio simple. Siete años más tarde, un juez ordenó su libertad.

En 2009, otro hecho similar, acaso más espeluznante, ocupó por varios días las páginas policiales. Esta vez, la víctima fue una anciana de 78 años identificada como Aurelia Humareda.

El crimen ocurrió un día antes de Nochebuena en la casa de Rafael Rojas Núñez (29), supuesta pareja de la septuagenaria, en San Juan de Lurigancho.

El joven, quien trabajaba como vigilante, asfixió a la anciana mientras mantenía relaciones sexuales con ella, según la Policía. Tras ello, la colocó en un cilindro para agua y, con el fin de que no se sienta el olor a putrefacción, llenó el reservorio con cemento.

“Los asesinos emplean cemento para esconder la evidencia y que no se logre la identificación de sus víctimas. El cemento borra todas las características, pero no cuentan con el cráneo, que también es una evidencia”, argumenta el especialista. Antes de realizar este acto, Rojas durmió durante 12 días con el cadáver.

“Cuando se encontró el cuerpo, estaba putrefacto, pero aun así logramos identificar a la víctima con superposición craneal”, indicó Humpire, quien ha identificado a más de mil cadáveres desde el 2010.

EN MALETAS

En los últimos 15 años, se hallaron cinco maletas en todo el país en donde se encontraban cuerpos de mujeres, algunos de ellos descuartizados.

En 2007, Jana Gómez (21) fue asesinada por su esposo, el estadounidense William Trickett, y su cuerpo fue puesto en una maleta. Los restos de la víctima fueron arrojados al mar, en Barranco. La víctima mortal fue bautizada como la “Chica de la mariposa” por un tatuaje que permitió identificar su cuerpo.

Dos años después, Juan Luis Rojas Salas, cabecilla de una mafia de trata de personas, asesinó a Shirley Enríquez Tapayuri (22) y, del mismo modo, escondió el cadáver en una maleta y arrojó la valija en una playa de Cañete.

En 2012, el cadáver descuartizado de una mujer fue encontrado al interior de dos maletas en Arequipa. La Policía detuvo a Edwar Chani Fora (30), conocido como “El descuartizador de Arequipa”. Tres años después, Yovana Román Macoto (32) fue asesinada a martillazos por su esposo Néstor Yauri Inga (40), quien abandonó el cadáver en una maleta en Ate.

El caso más reciente se produjo este año, cuando la Policía halló en Pasamayo una maleta en cuyo interior estaba el cadáver de la cantante folklórica Vilma Cruz Pinedo (25). Franklin Cotrina Tirado (28), el asesino, fue detenido por agentes de Homicidios de la Dirincri.

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