TRUJILLO. Hoy, a las 7:20 de la mañana y en el Cuarto Juzgado Unipersonal de Trujillo, se ha programado el inicio del juicio oral al jefe de la Unidad de Quemados del hospital Belén, Frank Jiménez Esquivel, en cuyo quirófano dejó de existir la fiscal de la Familia Tula Gutiérrez Bermúdez, el 11 de junio de 2008 y cuando era sometida a una liposucción.
El Ministerio Público ha solicitado para el cirujano plástico tres años por dos de pena suspendida de la libertad, la inhabilitación de sus funciones por seis meses, y el pago de cien mil soles como reparación civil a favor de los deudos de la fiscal, por presuntamente haber cometido el delito contra la Vida y la Salud en la modalidad de Homicidio Culposo.

DURO PROCESO. En diálogo con Correo, el galeno Frank Jiménez indicó que el caso es complejo y el que se haya judicializado es una exageración. Además, ha señalado que existe una especie de espíritu de cuerpo por haber sido la agraviada parte del Ministerio Público. "Sólo espero un tratamiento justo durante el juicio", agrega.
A la vez, dijo que la fiscal padecía de una enfermedad que no reportó en el riesgo quirúrgico, lupus eritematoso sistémico, la cual desencadenó su muerte y no por consecuencia de un foco infeccioso.
"Le diagnosticaron el lupus en el 2001 y según su historia clínica tuvo hasta 40 tratamientos", acota.

CON RESPALDO. Sobre ello, el decano del Colegio de Médicos de La Libertad, Mario López, también se pronunció, basándose en el resultado de la investigación del Comité de Ética de dicha institución, el cual determina que el médico Jiménez no incurrió en una negligencia médica.
Dicha investigación avala lo antes afirmado por el cirujano plástico, desestimándose un proceso ético disciplinario en su contra, "la fiscal Tula Gutiérrez sí padecía de una enfermedad que desencadena con cualquier tratamiento o intervención quirúrgica", dijo el decano del Colegio de Médicos de La Libertad.