Tres jóvenes fúbolistas de Ghana se encuentran dos meses abandonados en nuestro país tras ser traídos por un empresario para pasar pruebas y jugar en un equipo profesional.
Aseguran también que fueron estafados por un fisioterapista que prometió ayudarlos y ser el nexo para recibir donaciones que nunca llegaron.
Los deportistas agradecieron el apoyo de Ramón Mifflin quién los llevó al equipo San Martín para pasar pruebas, aunque afirman que regresen para ser evaluados en enero del 2014.

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