El nombre de la joven Yasmy Marquina Casas y su atrevida imagen sensual saltó a la fama en mayo del año pasado, inmediatamente después de la captura del sicario juvenil Alexander Pérez "Gringasho". Fue justamente al seguirle los pasos a ella que la policía recapturó al adolescente en un hostal de la calle Independencia, en Lima. Fue, sin proponérselo, el anzuelo perfecto para la detención de "Gringasho", quien había fugado dos semanas atrás de ex La Floresta de Trujillo.
De inmediato, su nombre, y sobre todo, sus provocadoras fotos publicadas en su cuenta de Facebook dieron la vuelta al país entero y la prensa (o la policía) la bautizó como "Gringasha", la calificó como "la perdición del sicario más joven del Perú", y es que -señalaban- lo había desquiciado tanto "hasta el punto de que arriesgara su propia libertad".
El país entero volvió a hablar de "Gringasha" cuando hace pocos días fueron detenido en el distrito de La Esperanza unos jóvenes delincuentes identificados como la banda de "Los perros de Collique", conformada, entre otros, por Francisco Hurtado Velásquez (21) "Gordo Pancho", su nueva pareja sentimental, quien posee antecedentes por tráfico ilícito de drogas, tenencia ilegal de armas y explosivos, secuestro, robo agravado y extorsión.
Como si de una maldición se tratara, el "Gordo Pancho" viajó a Trujillo junto a sus cómplices también para encontrarse con Marquina Casas, con quien inició una relación hace unos cuatro meses. Él mismo lo confesó ante la policía.
Por estos días, "Gringasha" continúa en la clandestinidad y es buscada por sus vínculos con estos hampones y su presunta participación en sus acciones delictivas. Según la policía, ella aún permanece en esta ciudad.


