Aunque hace varios días los vecinos de Guadalupe denunciaron que las cañerías de agua arrojaban un líquido con un fuerte color amarillo, producto de la antigüedad de las tuberías y la fuerte presión desprendida desde el nuevo tanque elevado edificado en las faldas del “Cerrito La Virgen”, este problema no desaparece del todo en algunos sectores de la ciudad.
Algunos pobladores cuestionan la obra de la ex gestión edil que contempla la construcción del tanque elevado, el cambio de redes primarias y secundarias, así como las lagunas de oxidación.
Al respecto, la alcaldesa de Guadalupe, Lourdes Plasencia Zapata, adelantó que dentro de quince días recibirá dicha obra para proceder, en 20 días más a levantar observaciones. “Después esperaremos 60 días más para que la empresa a cargo del proyecto las subsane”, dijo la autoridad edil.
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/O5HGMP7Z5RDP5KHCH3Y3VGY3DU.jpg)
Guadalupe: Moradores toman aguas turbias
NO TE PIERDAS

