Movidos por la fe, miles de devotos del milagroso Señor de Locumba se congregaron ayer en el Santuario de esta venerada imagen, con la esperanza de encontrar sanidad a sus dolencias y la solución a sus problemas.

Hasta el lugar 'santo' llegaron creyentes desde las ciudades de Moquegua, Arequipa, Lima y Tacna; además de ciudadanos chilenos que encontraron un milagro en el Cristo de los pies quemados.

Algunos, en cumplimiento a una promesa por un milagro concedido, realizaron una peregrinación, soportando el polvo, calor, frío y hambre. Otros simplemente se movilizaron en vehículos privados o públicos.

CEREMONIA. Ante el Santuario del Señor de Locumba (Jorge Basadre) llegaron desde tempranas horas de ayer, familias enteras con la única consigna de recibir bendición para sus vidas y sus seres queridos.

Muchas personas al tener a la imagen del Cristo crucificado ante sus ojos lloraron de emoción y además de alegría; entre tanto, los danzantes le bailaban incansablemente para rememorar este día, que para muchos es un día de grandes milagros.

En la paraliturgia, el obispo de la Diócesis de Tacna y Moquegua, monseñor Marco Antonio Cortez Lara, les recordó a los fieles cuan importante es la familia en nuestra sociedad.

"Nuestro hogar no puede ser amenazada por nada y si hay algo que está afectándolo, el antídoto es el Señor de Locumba", puntualizó el sacerdote ante una multitud de fieles católicos.

Tras ello, se dio paso a la tradicional y multitudinaria procesión del Señor de Locumba. En su recorrido fue ovacionado con cantos y oraciones pidiendo paz, prosperidad y buena salud.