Correo publica una investigación de la revista Poder, elaborada por el periodista Christopher Acosta, respecto a una cooperativa local de conocida trayectoria en la región. Ésta es la primera parte de un informe que seguramente traerá cola.
Es miércoles 26 de mayo del 2014, y desde el auditorio de la Cámara de Comercio de La Libertad, en Trujillo, Pedro Pablo Kuczynski ofrece una conferencia. Su presencia es parte del programa de actividades por el aniversario de la Cooperativa de Ahorro y Crédito San Lorenzo. Dos días después, desde una casona en el Centro Histórico, el congresista Octavio Salazar tomaría juramento a Luis Ríos Abanto, el reelegido presidente de la cooperativa.
La participación de un potencial candidato a la presidencia y del presidente de la Comisión de Producción y Cooperativas del Congreso fue un importante espaldarazo para la reputación de San Lorenzo. Lo más probable es que ni Kuczynski, ni Salazar, ni los socios cooperativistas conozcan el irregular manejo del dinero de la microfinanciera.
¿A manos de quién está yendo a parar el dinero de la cooperativa trujillana más importante? ¿Quiénes la dirigen y cómo estarían siendo beneficiados? ¿Por qué falla el actual sistema de supervisión? Este caso, y el del inexplorado mundo de las cooperativas en el Perú, en el siguiente informe.
COBRANZA COACTIVA. La mañana del lunes 3 de marzo último, la calma de las oficinas de Cooperativa San Lorenzo, en el centro de la ciudad, se quebró con la llegada de Héctor Oswalder Torres Solórzano, quien traía consigo una notificación prejudicial. El documento que la microfinanciera había enviado a su casa le exigía el pago de un préstamo por S/.8.000, so pena de inicio "de las acciones judiciales correspondientes". El crédito ya tenía dos cuotas vencidas.
Torres exigía conversar con el gerente para hacer una denuncia: del total del préstamo, solo había recibido mil soles. La diferencia, dijo, había quedado con el analista de créditos que le ofreció hacerse cargo del trámite. "Yo no voy a pagar una plata que no he recibido. Yo solo voy a pagar los mil", le dijo al agente de seguridad, quien le negó el pase a Gerencia.
El gerente general es Víctor Plasencia Urcia, y -como revelará este informe- bajo su gestión se han concretado una serie de desembolsos por más de S/. 1,2 millones, que han ido a parar a manos de trabajadores de la cooperativa y de sus familiares directos. La mayoría de estos créditos permanecen impagos y han sido beneficiados con múltiples reprogramaciones, a fin de que el sistema no los considere mora.
Son 31 las personas, entre trabajadores y sus familiares, que se han identificado como beneficiarios de estos créditos. Solo los parientes de Plasencia, por ejemplo, suman más de S/. 300.000 en créditos que, a la fecha, no han sido cancelados en su totalidad. Sus dos hermanos, sus dos hermanas, su tía, su madre y dos de sus cuñados aparecen en la lista.
"El problema no solo es que no paguen o que los créditos sean reprogramados. El problema es que se aprobaron aun sin cumplir con las garantías. Que las instituciones supervisoras revisen los expedientes", dijo un extrabajador, despedido tras negarse a obedecer indicaciones para la aprobación de créditos de este tipo.
TRABAJADORES AFORTUNADOS. La microfinanciera, cuyo nombre original es Cooperativa de Ahorro y Crédito Parroquia San Lorenzo, fue fundada en 1958 por el sacerdote Juan Bautista Vanriest Bury, de la mano de 75 fieles, y con un capital social de ocho mil soles. Su fundador ocuparía el cargo de tesorero y, en otro momento, dirigiría el Consejo de Vigilancia. Durante su gestión, la cooperativa logró hacerse del terreno que ahora ocupa, a espaldas de la parroquia del mismo nombre.
Casi 60 años después, los socios suman 17.000 personas y no tienen idea de lo que se está haciendo con el capital de la cooperativa, producto de sus aportes mensuales.
Los reportes crediticios de la institución que documentan, por ejemplo, que en un solo día, el 31 de julio del 2013, cinco altos ejecutivos de la microfinanciera se hicieron de créditos por un total de S/. 559.000.
Uno de los afortunados, y quien acumula el 50% de la cifra, es Víctor Manuel Alayo Quiñones, cuñado del gerente general, esposo de su hermana Rocío Plasencia (también con un crédito). Alayo, quien además trabaja hace dos años en la cooperativa, accedió a un crédito de S/. 223.000.
En el selecto grupo se encuentra también Jorge Luis Ágreda Callegari, gerente de Negocios, a quien se le aprobó S/. 66.000 ese mismo día. Ágreda es, además, otro de los ejecutivos cuya familia ha recibido créditos, también reprogramados. Su esposa, hermano, prima y sobrina suman S/. 123.000 en préstamos.
¿CRÉDITOS CHUECOS?. Además de la treintena de préstamos directamente concedidos a trabajadores y a sus familiares, los mismos que ahora cuentan con calificación negativa en centrales de riesgo, otro tipo de créditos sin retorno estarían afectando las finanzas de Cooperativa San Lorenzo. Y para ello se utilizaría a terceros.
Héctor Oswalder Torres Solórzano, cuya denuncia ante la cooperativa fue contada al inicio de esta historia, es uno de ellos. El socio, a quien a través de una notificación prejudicial le cobraban S/. 8.000 de un préstamo tramitado a su nombre, y del que solo recibió S/. 1.000, ya ha identificado a Enrique Cabrera, actual analista sénior, como la persona con la que acordó el irregular desembolso.
Un audio da más luces sobre lo que sería un modus operandi para desviar grandes cantidades de dinero de los fondos de la cooperativa.
En una conversación entre Enrique Cabrera, analista sénior y actual responsable de la agencia de San Lorenzo en el distrito de El Porvenir, y Ricardo Díaz, analista subalterno, este último le recrimina, aunque en modo amable y jocoso, la aprobación de un crédito a una "empresa de maíces" por S/. 500.000, "cuando ese crédito no vale ni cinco mil soles", le dice, refiriéndose a las nulas garantías de la empresa para pagar. "Te vas a ir a la cárcel por ese crédito", le dice a Cabrera, mientras este solo atina a reír.
Ricardo Díaz, además, afirma algo muy serio en la conversación grabada. Dice saber que, del medio millón de soles, el empresario, en acuerdo con los ejecutivos de la cooperativa, solo ha recibido S/. 70.000 para que pueda pagar algunas de la cuotas.
"El resto se lo han repartido entre varios", cuenta.
La empresa de la que ambos analistas de créditos hablan es Corporación de Granos y Semillas Atlantic, a cuyo gerente general, José Alberto Ávalos Gamboa, no se pudo ubicar en la dirección reportada a Sunat, a dos cuadras de las oficinas de la cooperativa.

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/J2Y5FEFNONGA7FU3W3YAPD25FQ.jpg)
