Título: AL COLEGIO NO VOY MÁS

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En Cieneguilla, por la avenida Nueva Toledo, se encuentra la casa de Éricka La Madrid. Una joven madre que, como muchas otras en esta época del año, alista los cuadernos que sus hijos usarán en su primer día de clases. Pero a diferencia de otros niños peruanos, Gianfranco (11) y Camila (8) no asistirán al colegio, porque lo tienen en casa. Ambos niños pertenecen al programa Homeschooling Perú –un tipo de educación alternativa que permite que los alumnos sean educados por su familia y en su hogar-. "El primer maestro del niño es el padre", dice Éricka mientras organiza todo el material de estudios, como lo haría una profesora antes de iniciar sus clases. Ni bien los llama, sus pequeños muy contentos se acercan y empiezan a revisar las asignaturas que llevarán este nuevo año escolar.

LA (BUENA) EDUCACIÓN

Norteamérica es la cuna del 'homeschooling'. Esta modalidad se inició en los años 70, cuando el escritor y pedagogo John Holt comenzó a ver materializadas sus teorías sobre la desconfianza hacia la educación que impartía la escuela de su país.

Éricka, quien vivió doce años en Estados Unidos, revela que investigó sobre este método educativo, incluso antes de que nacieran sus hijos, y que lo aplica desde hace dos años. Para ella, la educación regular que se ofrece en el Perú no llega a ser lo que ella quiere para sus niños. "Nosotros -los padres- hemos hecho un horario. Hemos creado un esquema de tal forma que sus tareas y estudios los hagan dentro de clase –es decir, en un espacio de la casa-. Y luego hacen deporte. El éxito de todo esto depende de la organización de los padres", dice La Madrid.

Para José Rivero, educador que trabajó 20 años como especialista en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en la sede de Santiago de Chile, esta metodología tiene mucho sentido. "La enseñanza real se origina en casa", apunta. Asimismo destaca que en el Perú existe una frustración generalizada frente a la educación, y es por ello que algunos padres tienden a optar por otros sistemas educativos. Foto: Johanna Valcárcel

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