Deciden su suerte. Alfonso Reyna Sánchez, (a) Pepe, considerado por la Policía un capo del narcotráfico y principal acopiador de cocaína del cártel de Sinaloa en el Perú, será sentenciado hoy por la Primera Sala Penal del Cono Norte. Sus vínculos con el narcotráfico fueron descubiertos luego de que en el 2004 guardacostas de los Estados Unidos incautaran a su organización cuatro toneladas de droga en Islas Galápagos.

El caso se encuentra en manos de los jueces Carlos Calderón Puertas, Gabino Espinoza Ortiz y María Joo Laos, luego de que el pasado 10 de marzo el narcotraficante ?quien tenía orden de captura? fuera atrapado por agentes de inteligencia de la Policía Nacional.

Según las investigaciones policiales, Pepe operaba junto a los hermanos César y Oscar Rodríguez Hurtado. El era quien se encargaba de acopiar la droga que luego iba a ser trasladada a Estados Unidos vía marítima.

Este sujeto manejaba millonarias sumas de dinero, según manifestaron sus coprocesados ante la justicia. Precisamente para evitar ser descubierto por la Policía, utilizaba varias identidades que obtenía en el Reniec con documentos falsos, entre ellas la de Alfonso Reyna y Jesús Enrique Terrones Martínez.

Esta mafia tenía entre sus integrantes a ciudadanos peruanos, mexicanos y polacos, varios de ellos aún prófugos.