Huaicos: una historia que se repite cada año

La geografía de Chosica y otros pueblos permiten prever y mitigar los desastres naturales. Miles de horas hombre e infraestructura se pierden en el país por falta de prevención.

29 de Marzo del 2015 - 10:02 » Textos: José Chino jchino@grupoepensa.pe

La naturaleza en el Perú tiene un comportamiento cíclico que los hombres llegan a comprender, pero casi nunca a respetar. Casi todos los años ocurren inundaciones, huaicos, deslizamientos, heladas y friajes que golpean con dureza a los pobladores y causan millonarias pérdidas. Sin embargo, hasta ahora brilla por su ausencia una política de prevención que reduzca y mitigue los daños de los fenómenos naturales.

Por esa razón, en Chosica, Santa Eulalia y otros pueblos del país, cada año se repite la misma historia, con muerte, destrucción y perjuicio de los agentes económicos. Por ejemplo, en 1983, un huaico arrasó un club campestre de la antigua Guardia Civil y viviendas vecinas ubicados en el cono de deyección (canal final de un torrente) de la quebrada de Cashahuacra en Santa Eulalia.Han pasado 32 años y ahora otro huaico desciende por su cauce natural, preservado desde 1983, se topa con una rejas de acero y sólidos muros de un club privado y se desvía arrasando a su paso con las viviendas de los vecinos de Pomaticla. ¿Quién es el responsable de tan inmenso daño?

OTRA VEZ. El lunes 9 de marzo de 1987, un gigantesco huaico sepultó centenares de viviendas y personas en las quebradas de Pedregal y Quirio, a la altura de los kilómetros 32 y 33 de la Carretera Central. Desde esa fecha, cada año desciende lodo por ambas quebradas, pero ya no cobran vidas ni destruyen inmuebles. ¿Qué pasó ahora?

Tras los severos daños, los expertos, como la ONG Predes, recomendaron construir diques y muros de contención. Se hicieron los trabajos y los huaicos pasan casi sin novedad.

Una precisión, Chosica, Santa Eulalia, Ricardo Palma y otros pueblos de la llamada región yunga están rodeados de quebradas y los huaicos siempre van a caer.

La falta de capital o la dejadez de las autoridades ha impedido que se continúen construyendo los muros salvadores. Por eso, los huaicos caídos en la quebrada de Mariscal Castilla en el 2012 y en la zona de Rayos del Sol y La Trinchera en el 2015 han vuelto a causar tantos damnificados y grandes pérdidas económicas.

Lo más leído