En el inicio de las Festividades de la Cruz de Mayo, cientos de fieles realizaron una peregrinación hacia el milagroso Cani Cruz en el distrito de Chongos Bajo en la ciudad de Huancayo.

Luego de una larga caminata de casi 22 kilómetros, los devotos encabezados por el padre Anibal Hidalgo, llegaron hasta el frontis del templo Santiago León de dicho distrito, donde realizaron una misa, junto a la histórica cruz de piedra.

Allí aprovecharon para encender velas de colores en busca de que se cumpla un deseo, el color se relaciona al tipo de favor que quieren que Dios les cumpla. "Hay verdes para el dinero, rosado para el negocio, amarillo para la suerte, naranja para la protección, marrones para líos de papeles o judiciales, y así para cualquier problema que se presente", indican los comerciantes.

Pero esto no es todo, al color le agregan formas: "Las velas rojas en forma de pareja se mezclan con las de corazón y el San Antonio amarillo, para tener suerte en el amor. Si se busca suerte en los negocios, está la vela verde con el símbolo del dólar, se junta con el carrito amarillo si se quiere hacer una buena compra".

Los hay de todo los precios desde S./1.00 hasta los S./3.30, por la compra prestan el platito donde se queman las ceras, la lamina de cartón que te asegura un mínimo de privacidad y las pequeñas sillas donde con paciencia esperaran a que se consumas las portadoras de sus deseos.

Ahora bien, muchos de los peregrinos contaron que con la visita de hoy han iniciado su "Rosario de fe", que consiste en 7 visitas seguidas que les aseguran que sus deseos se cumplan.

Todos los días, en cualquier momento, Cani Cruz esta acompañado por fieles devotos que llegan a pedirle, a rogarle buena suerte, mejor salud, ganancias económicas, en fin; pero no siempre fue así. Ruiz Salomé, taxista y ocasional guía de turistas que llega a Chongos Bajo con frecuencia trayendo visitantes, nos cuenta una historia diferente, "La población de este lugar, debía abrazar la religión católica, pero para ello renegar de dioses como el Ucupacha o el mismo Huallallo Carhuancho, eran acusados de herejes y brujería los juzgaban en la plaza principal que antes era un cementerio, allí ante la cruz se pedía a Dios un castigo para el rebelde, una voz gutural (que dicen salía de una gruta escondida debajo de la cruz) ordenaba azotes, latigazos o la misma muerte", cuando la sentencia era dada, se arrastraba a la víctima varios metros arriba, hasta el llamado "Muro de los lamentos", ubicado en medio de la Plaza de la Inquisición, donde se cumplía la orden a fuego y sangre.

Los fieles que hoy visitaron Chongos Bajo también llegaron hasta la iglesia El Copón una de las más antiguas del Valle del Mantaro.