El espíritu rebelde y libertario de los huancas ha sido una constante a lo largo de la historia. Y la Plaza Constitución, que este año cumple dos siglos de presencia, es uno de los espacios que alberga parte de esta consigna y de la memoria colectiva de la ciudad de Huancayo. En ella, se juramentó el 1 de enero de 1813 la Constitución Doceañista de Cádiz, promulgada en España en 1812 y cuyos ideales favorecieron a las aspiraciones emancipadoras.
LA CONSTITUCIÓN. En 1808, la invasión napoleónica a España, suscitó la heroica reacción del pueblo español que defendió a sus reyes con una fidelidad que no merecían. Sin embargo, simultáneamente a esta resistencia se produjo un movimiento político que buscaba implantar una monarquía constitucional, apoyándose en la orientación marcada por la doctrina liberal.
Ambas líneas reconocían como su rey a Fernando VII, prisionero en Valencay, quien fue obligado a abdicar por Napoleón para imponer como tal a su hermano José Bonaparte. Como rechazó al usurpador, en España se constituye un Junta Central para que ejerza el poder a nombre del rey.
Asimismo, en 1810 se instala las Cortes de Cádiz, una especie de Parlamento, conformado por representantes de los pueblos de España y las colonias. Su objetivo era redactar una Constitución Liberal en la que estaría fundado el nuevo orden monárquico.
La Constitución de las Cortes de Cádiz, se promulgó el 19 de marzo de 1812, día de San José, por eso era conocida como "La Pepa". Entre los principales acuerdos, figuraban una monarquía constitucional y la separación de poderes, la igualdad de derechos entre españoles y americanos, supresión del tributo y la mita impuesta al indio, derecho a la enseñanza pública, libertad de imprenta y pensamiento, y la abolición de la Santa Inquisición.
LA JURA. El historiador Nicolás Matayoshi, sostiene que estos pensamientos democráticos se difundieron rápidamente en América Hispana y que el incesante flujo comercial desde Salta y Tucumán hasta Cerro de Pasco, permitieron ir consolidando una adhesión significativa en nuestra región.
Afirma que en Huancayo se adhirieron a estos ideales Manuel de Arancibia, Mariano Avellaneda, Estanislao Márquez, Juan de Dios Marticorena y Marcelo Granados.
Asimismo, Óscar O. Chávez, en su libro "Huancayo", afirma que hacia 1813 esta ciudad poseía una gran población "compuesta de españoles y criollos capaces de apreciar las conquistas de la libertad, cuando en su plaza principal se juró solemnemente la Constitución de Cádiz del año 1812". Además, agrega que ese mismo día en recuerdo de tal magno acontecimiento se colocó una piedra, hasta hoy visible, que dice: "PLAZA CONSTITUCIÓN- Año 1813".
Aquilino Castro Vásquez, certifica que el "personaje que organizo con todo entusiasmo y fervor patriótico la ceremonia, fue nada menos que el ilustre cura José Ignacio Moreno". Ese día, añade, la población se reunió en la plaza, frente a la iglesia, se celebró una Misa Solemne de Acción de Gracias, se escucharon los discursos correspondientes (el del cura Moreno fue el más vibrante) y luego se procedió a la juramentación.
En su libro "Historia de la Provincia de Huancayo", Ricardo Tello Devoto, sostiene que en memoria de este acontecimiento se impuso el nombre de Constitución a la antigua Plaza Comercio, y cuya piedra grabada "es el único signo recordatorio en todo el país de dicha Carta Fundamental".
CONSECUENCIAS. La adhesión del pueblo de Huancayo a la Constitución de Cádiz, sirvió para que 7 años más tarde, el 20 de noviembre de 1820, declarara por primera vez la Independencia del Perú y para que en 1854, Ramón Castilla aboliera la esclavitud y el tributo indígena.
La Constitución de Cádiz fue promulgada el 19 de marzo de 1812, día de San José. Por eso es conocido como "La Pepa"
El 4 de mayo de 1814 el recién restaurado rey Fernando VII, decretó la disolución de las Cortes.

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