Los mallkus, que colegiadamente representan a los pobladores de Acora, no abandonarán el centro poblado de Pasto Grande hasta que las autoridades del Gobierno Regional de Puno y Moquegua, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), y el Congreso de la República, concluyan con la delimitación territorial acorde con los hitos ancestrales.
Son 500 pobladores representantes de los centros poblados de la zona lago, centro, altura y cordillera del distrito de Acora quienes iniciaron las acciones de resistencia para recuperar la zona de Pasto Grande, territorio invadido por Moquegua; instalaron carpas y posteriormente construirán sus viviendas.
Como parte de la resistencia se izará la bandera de Acora en los hitos ancestrales, recorrerán el territorio invadido por Moquegua y exigirán que el personal de los establecimientos de servicios públicos instalados en territorio puneño se retiren inmediatamente, además solicitarán al Gobierno Regional de Puno designe a profesionales de la región y asuman sus responsabilidades.
El alcalde de Acora, Iván Flores Quispe, denunció la presencia y contratación de delincuentes y personas de mal vivir por parte de las autoridades de Moquegua con el fin de atentar contra los aymaras.
"Esta es un advertencia, hay delincuentes infiltrados que intentan dañar a los aymaras que no están armados, pedimos la inmediata solución a este conflicto", dijo el burgomaestre.
Por su parte, el alcalde de Puno, Luis Butrón, demandó el apoyo de la población para colaborar con los hermanos aymaras que pernoctan en el centro poblado de Pasto Grande, con el único fin de hacer respetar el territorio puneño, que está siendo invadido.

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