El último domingo se dio el primer paso para que el proyecto de conectar el Perú y Brasil, a través de la llamada Interoceánica Centro, sea una realidad: se inauguró la ansiada carretera Churín-Oyón, cuya construcción se realizó en tiempo récord gracias al trabajo conjunto entre el Estado, las empresas mineras y la población.
Los 29.15 kilómetros inaugurados demandaron una inversión de S/.99 millones 983 mil, financiados por las mineras Buenaventura, Raura y Los Quenuales a través de un acuerdo público-privado. Su construcción duró dos años.
"La carretera Churín-Oyón es la mejor prueba de que para lograr el desarrollo e inclusión social es importante un trabajo articulado entre Estado, sociedad civil y empresas privadas", expresó Rafael Valencia Dongo, director de la ONG Fadre, impulsora del proyecto.
EL GRAN CORREDOR. La obra es el primer tramo asfaltado de lo que muy pronto será el "Gran Corredor Económico Perú-Brasil", que tiene como inicio los valles de Cañete y Huaura, y por destino la ciudad brasileña de Cruzeiro do Sul, que cuenta con más de 10 millones de habitantes.
"Hoy hemos inaugurado esta gran obra, pero falta mucha carretera por hacer y ese es el compromiso de las empresas mineras. Estamos comprometidos con el desarrollo de las comunidades. Somos conscientes de que hay que llegar a la justicia social", afirmó el empresario Roque Benavides, de Buenaventura, presente en la inauguración.
El presidente regional de Lima, Javier Alvarado, adelantó que la ejecución del referido "corredor económico" está muy adelantada e invocó al gobierno central a acelerar trámites. Ángel Arroyo - aarroyo@epensa.com.pe // Foto referencial

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