Aún permanecen viviendo en reducidos espacios, cuyos pisos son de arena y las paredes de sus casas de esteras y palos. En verano los rayos del ardiente sol les tuesta la piel y en invierno el gélido frío y los fuertes vientos no les permiten dormir. No cuentan con servicios básicos y están expuestos a contraer enfermedades.
Muchos dicen que son ilegales, que prefieren la informalidad para aprovecharse de ella; mientras que otras voces alegan que la necesidad los impulsa a hacer todo ese sacrificio.
Nos referimos a los habitantes de las invasiones que se levantan en los arenales de Chimbote y Nuevo Chimbote. Son miles de familias que han tenido que soportar todas estas inclemencias con la única esperanza de ser lotizados, titulados y tener una vivienda propia.
PESADILLA. Sin embargo, una información que fue emitida desde la gerencia de Desarrollo Urbano de la Municipalidad Provincial del Santa, derrumbó las esperanzas de la mayoría de ellos y como era de esperarse exasperó los ánimos de muchos más.
En resumen la autoridad edil tomó la decisión de suspender los trámites de formalización y lotización de estas invasiones.
El gerente Jhonny Desposorio, fue claro al precisar que el propio alcalde encargado Alberto Enríquez Namay, fue quien adoptó está medida.
REACCIÓN. Obviamente que esta información provocó una reacción en los habitantes de estas invasiones, quienes tras reunirse con sus dirigentes resolvieron acudir en masa hasta el despacho de alcaldía, para pedir explicaciones toda vez que el proceso de lotización ya se había iniciado en varios de estos asentamientos humanos.
Una de estas invasiones es la denominada "Tierra Prometida", situada en el distrito de Nuevo Chimbote, la misma que fue impulsada por el propio Gobierno Regional de Áncash (GRA). "Nosotros estamos viviendo en este lugar hace más de dos años y hemos pasado frío, calor y hambre con la esperanza de ser lotizados y ahora nos enteramos que todo se ha suspendido y nadie nos explica por qué", dijo Victoria Cochachi Barroso, quien vive con sus dos hijos menores en un humilde rancho.
NO LO PERMITIREMOS. "Nosotros vivimos en condiciones infrahumanas, sin agua, luz, ni desagüe; pero lo hacemos porque tenemos la esperanza de que nos van a lotizar y luego titular; sin embargo, ahora nos dicen que todo queda paralizado y eso no lo vamos a permitir", enfatiza Julio Bernal, otro vecino de este sector.
CONATO DE BRONCA. Cuando el secretario general de la invasión "Tierra Prometida", Gilberto Saldaña Ramos, intentó ingresar a la municipalidad provincial del Santa, junto a cinco vecinos, para hablar con el alcalde encargado, los serenos y policías que resguardaban la puerta les exigieron el DNI para permitirles el acceso, estos exacerbó los ánimos del resto de manifestantes y por poco se desata un enfrentamiento con los agentes del orden.
Para evitar que la situación se salga de control y la sangre llegue al río, el gerente de Jhonny Desposorio decidió recibir a los pobladores en el auditorio de la comuna provincial; pero no estuvo solo el regidor y candidato a la alcaldía de la municipalidad provincial del Santa, por el partido político Alianza para el Progreso, Roberto Briceño Franco, se ofreció para ayudarlo a explicar a los invasores el por qué se había suspendido la lotización de los terrenos.
NO QUIEREN MÁS PASEOS. Fue Briceño quien empezó el diálogo revelando que el último lunes la Superintendencia de Bienes Nacionales (SBN), emitió un documento al GRA señalando una serie de observaciones al proceso de transferencia de los terrenos del Proyecto Especial Chinecas a la comuna provincial del Santa, para que estos sean destinados a viviendas.
"Hay denuncias por tráfico de terreno, no se ha precisado los porcentajes de terrenos e incluso no hay planos definidos, pero son ajustes que se tiene que hacer para sanear todo y seguir con el proceso de lotización", explicó el arquitecto Briceño.
Esto causó gran malestar entre los pobladores, pues algunos han construido sus casas con material noble y si no hay plano definidos eso significaría que podrían ser removidos del lugar que hoy ocupan.
UN PLAZO. Los ánimos se caldearon y los manifestantes le dijeron a los funcionarios que les daban dos días de plazo para solucionar este problema, de lo contrario los miles de habitantes de este lugar regresarían a protestar porque se sentían burlados.
Fue en ese momento que Briceño y Desposorio coincidieron en señalar que los primero en tener que levantar las observaciones del SBN es el GRA y por ello le solicitarán la información correspondiente en el menor plazo posible.
También dejaron establecido en un acta que el lunes próximo volverán a reunirse con los dirigentes y pobladores de las invasiones, para informarles sobre el avance de la solución a este problema.
Los vecinos advirtieron que si los funcionarios no los atienden el lunes, organizarán una protesta amsiva para exigir que los loticen tal como lo habían prometido.

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