En la incursión a las celdas del penal de varones de Pocollay se halló escritos con nombres de personas y números telefónicos, por lo que no se descarta que desde la cárcel hayan hecho llamadas con fines de coacción o extorsión.

Policías que estuvieron en la diligencia señalaron que se analizará los chip o memoria de los celulares incautados, para saber si el número coincide con alguno que se tiene en comisarías, por denuncias que hicieron ciudadanos víctimas de extorsión por teléfono.

"Constantemente ocurren los engaños o cuentos del familiar intervenido y piden a la víctima que deposite dinero en una cuenta bancaria", dijo un agente PNP.

Por su parte la fiscal Yoly Ortega indicó que la intervención al reclusorio fue en prevención de delitos; por ello se hizo las coordinaciones previas con la jefatura del Inpe en Arequipa. "Fue una diligencia muy meticulosa, por eso demoró 8 horas, en un trabajo coordinado con Inpe y PNP", dijo.