Es una de las obras que la Municipalidad Provincial de San Román prometió con gran expectativa a la población calcetera; sin embargo, a medio año del 2014, el futuro pasaje peatonal del Jirón Moquegua se ha convertido en una feria comercial donde reina el desorden y el comercio ambulante.
Son seis cuadras, a lo largo de esta calle desde el centro comercial N° 2 hasta llegar al mercado Tupac Amaru, donde los vendedores y quienes poseen diferentes tiendas comerciales, han aprovechado la inercia de la comuna local para hacer su agosto, expendiendo su mercadería en las veredas y en medio de la pista.
Hace poco el mismo alcalde del municipio sanromino, David Mamani Paricahua, manifestó su deseo de entregar la obra para el aniversario de Juliaca (24 de octubre). Como se recuerda esta y otras edificaciones, quedaron postergadas luego que las cuentas bancarias del municipio calcetero fueran bloqueadas por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a solicitud de la Contraloría General de la República.
Este alto provocó que la obra se quede sin trabajadores puesto que no se podía solventar sus haberes y sumado a ello, la dotación de materiales quedaría estancada.
Actualmente el lente de Correo, comprobó que parte de los materiales están varados en pleno jirón Moquegua, asi como el desmonte producto de los primeros movimientos de tierra.
El año pasado, en fechas como Navidad y Año Nuevo, se han generado discrepancias entre los expendedores de los bazares y los ambulantes, todo por ocupar la vía que se presume debe ser para el flujo peatonal.
Mientras tanto la autoridad municipal aún no ha establecido si tales comerciantes serán reubicados o retirados.
Como todo núcleo comercial la seguridad es una de las constantes que necesita ser planteada. Ante el desorden y el apoderamiento de las calles, los transeúntes son presa fácil de los delincuentes que aprovechan el tumulto para sus fechorías a plena luz del día.

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