La trágica muerte de la menor Pierina Nicole Cardoza Chanduví, en manos de su propia madre, ha puesto en el tapete la falta de garantías a la integridad de los menores, que muchas veces se ven envueltos en medio de un fuego cruzado propiciado por los propios familiares.
Correo tuvo acceso al expediente del Segundo Juzgado de Familia de Piura, donde en el año 2010 se advierte que Pierina corría peligro estando al lado de su abuela, y peor al lado de su madre, a quien le quitaron la tenencia por maltratarla física y psicológicamente.
PELIGRO. En el fundamento quinto de la Resolución N°003 del 30 de diciembre del año 2010, se aportaron pruebas que lograron advertir que la menor estaba en peligro con la abuela materna.
Asimismo, se advierte que si la niña permanecía con la abuela materna perdería el colegio; además de no tener allí otra persona adulta que la guíe y se procupe por ella, teniendo en cuenta su corta edad.
LAS PRUEBAS. En esa oportunidad, Alfredo Manuel Cardoza Curay, el padre de la menor, presentó una medida cautelar para que le entreguen a su hija, adjuntando diversos documentos.
Entre los argumentos, entregó una constancia del colegio Mariscal Ramón Castilla N° 11103, en el cual se informa que desde marzo hasta diciembre del año 2007, la asistencia de la menor fue irregular, desconociéndose el motivo de sus inasistencias.
También se adjuntó una copia certificada del oficio N° 097, expedido por el director del colegio Héroes del Cenepa, en el cual se informa que en el año 2008 la menor superó el 30% de inasistencias injustificadas, además de tener la condición de "retirada".
En el 2009, Pierina sólo asistió 35 veces al colegio, y en un documento se especificó que su rendimiento podía mejorar si es que sus asistencia fuese regular.
Asimismo, hay otra constancia del colegio Héroes del Cenepa del año 2010, donde menciona que la asistencia de Pierina era muy irregular.
INFORME. Lo más contundente es el informe elaborado por la asistente social de los juzgados de familia, que hace un análisis de la situación que podría haber vivido la pequeña si es que se iba a vivir con su padre.
"El demandante (padre de Pierina) vive con su esposa y tiene un hogar estable; se ocupa de la menor en lo que corresponde a sus gastos, la visita continuamente, y la esposa del demandante está conforme con que se venga a vivir con ellos", indica la asistente social.
En ese mismo documento, la asistente ratifica que la menor vive con su abuela, pero que no la manda al colegio.
A FAVOR. Todos estos documentos presentados le sirvieron para que le acepten la medida cautelar al padre, con lo cual tenía el camino libre para recuperar a Pierina.
Manuel Cardoza tenía que iniciar un proceso de tenencia contra la abuela, ya que a ella le habían otorgado provisionalmente la tenencia de la menor. El anterior proceso lo había presentado contra la madre, pero ella ya no tenía en su poder a la pequeña.
NO CONCILIARON. Una vez presentada la demanda de tenencia, el 15 de junio de 2011 se realiza una audiencia de conciliación en el Segundo Juzgado de Familia, donde la abuela no está de acuerdo con entregar a Pierina.
Para que el padre pueda tener a la menor, debía pasar el examen psicológico y la visita de la asistente social. Ambos los pasó con éxito, hasta en tres oportunidades.
SOSPECHAS. Cuando a la abuela le tocó pasar estos exámenes, simplemente no se presentó ni tampoco llevó a la menor. Los familiares empezaron a sospechar que Pierina ya no podía estar en Piura.
Es así que el 3 de noviembre del presente año, en la resolución N° 25, el Segundo Juzgado de Familia decide acelerar el proceso de tenencia a favor del padre y opta por prescindir de las evaluaciones psicológicas de Bertha Chanduví y de su nieta Pierina Cardoza Tello.
PROCESO LENTO. En esta misma resolución, el juzgado le envía el expediente al Ministerio Público para que emita su dictamen, pero ocurrió la tragedia, con el lamentable fallecimiento de Pierina Nicole.
Frente a este crimen, la abuela tendrá que responder a la justicia el motivo por el cual entregó la menor a la madre, a quien se la habían quitado porque constantemente la maltrataba física y psicológicamente.
RESPONSABLE. Ante la justicia, la abuela es la responsable de la integridad de la menor, porque a ella se la habían entregado provisionalmente.
La Corte de Justicia de Piura, en un comunicado, detalló que la abuela materna tenía el deber de proteger a Pierina; además de informar a las autoridades judiciales la entrega de la menor a su madre.
DATO
La abuela Bertha Chanduví presentó una denuncia contra su hija por maltratos físicos contra ella y su nieta. El Poder Judicial le prohibió a la madre acercarse o acosarla, otorgándole la tenencia provisional a la abuela, en el 2009.
Muerte no quedará impune
Los familiares paternos de la menor han manifestado que denunciarán a la abuela Bertha Chanduví por haber entregado a Pierina a una persona peligrosa, que la terminó asesinando.
También están evaluando acusar a los integrantes del juzgado de familia, por ignorar el informe de la asistente social.

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