La Av. Túpac Amaru fue ayer escenario de violencia, caos y de-sesperación, y no del anunciado reordenamiento de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Las imágenes eran caóticas: Cientos de usuarios varados, una mujer embarazada y dos transportistas que se arrojaban en medio de la vía del Metropolitano para intentar bloquearla, unidades atacadas a pedradas, tres policías heridos y 15 detenidos.



El descontrol se inició cerca de las 8.00 horas. Numerosas combis de diversas empresas de transportes, principalmente del Callao, se apostaron en el cruce de las avenidas Túpac Amaru y Carlos Izaguirre, en Independencia.



Si bien se había anunciado un plantón supuestamente pacífico, esto no se cumplió, por lo que se solicitó la presencia de personal de Servicios de Operaciones Especiales (Soes) de la Policía Nacional.



"Damos plazo de una hora a la Municipalidad de Lima porque sino vamos a bloquear el Metropolitano. Si nosotros no comemos, que tampoco coma el Metropolitano", advirtió la dirigente del Callao, Ana María Centeno.



Así, cerca de las 10.30 horas, la protesta se desbordó. Una mujer embarazada y dos transportistas intentaron arrojarse a la vía del Metropolitano. Sin embargo, al ser intervenidos por los policías se generó el violento enfrentamiento.



De pronto, comenzaron a ser agredidos los inspectores municipales y hasta los propios agentes PNP. Estos últimos hicieron uso de la fuerza para reducir a los revoltosos: finalmente 15 fueron detenidos.



Un oficial y dos suboficiales resultaron heridos al ser atacados a pedradas, por lo que fueron llevados al tópico de la comisaría de Independencia.



Los transportistas. "Reaccionamos así porque la alcaldesa no nos quiere escuchar, en su campaña nos prometió ayuda y ahora que ya no necesita nuestros votos ni siquiera nos atiende. Tenemos 4 días sin trabajar y sin dar qué comer a nuestros hijos", manifestó Marta Díaz, de la empresa de transportes Brisas.



De otro lado, la dirigente del Callao, Ana María Centeno, negó que las empresas que representa sean informales, tal como lo denunció el municipio. "Vamos a hablar con nuestro alcalde Juan Sotomayor. Si nosotros no podemos ingresar a Lima que también él impida el acceso de las empresas de Lima", manifestó.



Desesperación de usuarios. Mientras los enfrentamientos continuaban entre transportistas y policías, hasta ayer cientos de usuarios permanecían varados a lo largo de la Av. Túpac Amaru, sin recibir ningún tipo de información por parte de la Municipalidad de Lima.



En una reacción tardía, la comuna señaló que se iba a iniciar la distribución de volantes con información de las nuevas rutas de transporte en Lima Norte, pero no especificó cuándo.



La gerente de Transporte Urbano, María Jara, admitió que hubo poca difusión de la medida que implicaba el cambio de rutas, lo que ocasionó algunas complicaciones al público. "Nosotros confiamos en que los transportistas iban a informar a los usuarios sobre el cambio de recorrido", fue su justificación.



Construirán vía alterna. Una vía alterna a las avenidas Túpac Amaru y Universitaria, que tendrá una extensión de 20 kilómetros, se construirá en Comas, anunció ayer su alcalde Nicolás Kusunoki.



La nueva avenida se llamará José Quiñones y unirá las zonas de Collique y Payet, tendrá 2 carriles, estará señalizada y con iluminación, así como contará con bermas, barandas y áreas verdes, agregó Kusunoki.



"Lo que haremos es ampliar el ancho de la vía y asfaltarla. El terreno de los cerros no es rocoso como en otras partes de la ciudad, sino que permite su remoción para llegar al ancho deseado y facilitar el desplazamiento de vehículos y personas", señaló el burgomaestre.



Dijo que en los próximos días presentará el expediente técnico de este proyecto al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) para su evaluación y aprobación. Yoice Pacori - ypacori@epensa.com.pe