Hablar de la Plaza de Armas es remontarse a la historia. Allí está la pileta de piedra granito en una sola pieza y mide 4 metros de alto sobre su tasa.
La obra de arte fue esculpida en el año de 1845 por el italiano Pedro Caretti, quien vivió en Huánuco en el siglo pasado, refiere el médico e historiador, Joaquin Garay Figueroa.
Cuenta que para construir la pileta, esculpieron en una piedra gigante que pertenecía a la zona Pillco Rumi, que estaba ubicado las esquina de los jirones Tarapacá y Abtao. Según cuenta la leyenda en ese lugar cantaban los diablos.
Yo he conocido todavía la piedra, muchos no conocen ésta historia afirma Garay. Por otra parte el médico e historiador, insta a que en la plaza debe ponerse un obelisco en memoria a los que participaron en la Revolución de 1812, que tiene tanta trascendencia histórica y los huanuqueños deben estar orgullosos de ese acto.
Resalta que en la Plaza de Armas fusilaron a Juan José Crespo y Castillo. Así como existe una placa con el nombre de los involucrados en gesta libertaria, ubicado en una de las paredes de la Iglesia Catedral, debería existir otra a vista de todo el publico.
Lo importante, es no cambiar el nombre por Plaza Mayor, es Plaza de Armas desde los siglos antepasados, recalcó.
Entre tanto expresó su malestar por el retiro del monumento de Mariano Ignacio Prado y la efigie de San Martin de la Plaza de Armas, que tenia de adornos de mármol. Hoy en día solo se pueden apreciar al ingreso al Salón San Sebastián de la municipalidad de Huánuco.

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