Una ama de casa, sufrió una tortura en el hospital El Carmen, puesto que un médico le hizo un legrado sin anestesia, en venganza porque se quejó de que en una anterior intervención le dejaron restos en el útero.
Tania López Galván, dijo que el galeno, apellidado Tafur, acompañado de sus alumnos, se acercó el 17 de mayo a las 13:00 horas, a la cama donde permanecía hospitalizada y le dijo que abra sus piernas para que la ausculten.
"Me negué y le pedí que los alumnos se retiren, el galeno me respondió que vaya a una clínica, sin embargo, me metieron a la sala de partos, diciendo que sería solo un chequeo, pero sentía mucho dolor y le pedí que me aplique anestesia, pero me increpó, señalando que no era necesario, pues solo estaba limpiando, pero el dolor era tan intenso que yo lloraba y gritaba", recordó.
Hasta que una trabajadora le reclamó por qué le hacía eso a la paciente y no le hizo caso. Mientras procedía, el médico le decía a uno de sus alumnos: "Mira aquí no hay nada, solo son coágulos". Cuando concluyó el procedimiento no permitió que salga hasta que me calme.
Correo buscó al médico cuestionado y no lo hallamos.
El director del hospital El Carmen, Hector Millán, dijo que tiene conocimiento de la queja y el caso está en investigación.
PRIMER INGRESO. La primera vez que Tania ingresó al hospital fue el 20 de abril por un sangrado, tenía un embarazo de 8 semanas, el obstetra le dijo que tenía amenaza de aborto, le hicieron un mal legrado y le dan de alta el 14 de mayo, y tras practicarse una ecografía fuera del hospital le revelan que habían restos, por lo cual la mujer volvió a internarse y se quejó, terminando su problema de salud en un trauma terrible.

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