Eran abuelos que bajaban de los cerros para luchar contra los chilenos, esa es la principal historia que cuentan las danzantes, todas mujeres, que ejecutan la danza de los Aukish los días 24, 25 y 26 de diciembre. Una danza que sobre el vigor de la vejez que aun lucha por su reconocimiento.

El festejo se centra en la adoración al niño Jesús y lo particular es que en estas fechas solo lo realizan las mujeres.

"Antes era solo varones al finalizar el año pero desde hace 15 años casi también las damas bailamos", comenta la caporal mayor del barrio Quipas.

FESTEJO. A las 5 de la tarde del 24 se concentran en el cerro para el pago a la mamapacha, luego de ello bajan bailando a al templo para la misa central. De allí los 3 conjuntos femeninos y los ocho masculinos se turnan para la adoración del niño. Así pasan la navidad, entre jolgorio y trago en honor al Cristo niño.

La picardía de la danza en sus pasos: las pisadas del águila, "el condormuyuy", el "amalumuyuy", el culebreo son la alegría, la burla y seguramente la historia de una danza cuyo origen todavía es discutible.

ORIGEN. Aukish significa viejo en el quechua huanca y según algunos estudiosos se remonta a la época prehispánica.

La danza consta de 4 partes: el pasacalle, la escaramuza, la adoración y en algunas partes la "huayligía".

ORQUESTA. Los músicos de cada pandilla de aukish han cambiado los saxos por las quenas: un conjunto que al unísono tocan todo tipo de melodías y en particular los dos tipos de aukish, el viejo el moderno.

En unos días los varones se pondrán el traje de los ancianos guerreros y saldrán a mostrar el garbo, mientras las mujeres guardarán atuendos hasta el año próximo.