Los desafíos del Cusco con la integración del macrosur peruano y Sudamérica
Los desafíos del Cusco con la integración del macrosur peruano y Sudamérica

La nueva realidad territorial y económica en el mundo, obliga a tener una mirada mayor en el tiempo y el espacio en políticas de Estado; el Cusco como centro regional andino y amazónico, tiene retos en esa perspectiva y están situados proyectos como el gasoducto sur andino,el nuevo aeropuerto internacional como núcleo de interconección continental, el sistema eléctrico regional, el rol del aparato productivo en el campo y la ciudad, en función de estos grandes mercados. En fin reconstruir el espacio económico histórico, que fue forjada desde el inicio por nuestra cultura desde el Cusco. (El Grupo Propuesta Ciudadana ha trabajado esta reflexión, en documento "IIRSA y el desarrollo del Sur Peruano" que ponemos a consideración algunos de sus capítulos. Jesús Manya Salas)

La Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA) tiene su origen en la primera Cumbre de Presidentes de América del Sur, realizada en Brasilia, en el año 2000. La IIRSA se define como un proyecto de integración continental que identifica obras de infraestructura de interés bilateral y regional en tres ámbitos:
a) Transportes: aéreo, vial, ferroviario y acuático (puertos e hidrovías)
b) Energía: electricidad e hidrocarburos
c) Telecomunicaciones
La iniciativa tiene como orientación la inserción competitiva, eficiente y equitativa de nuestra región en el contexto de la globalización, identificando los requerimientos de tipo físico, normativo e institucional para la integración física a nivel continental.
El enfoque de desarrollo territorial de la IIRSA se resume en los siguientes aspectos:
a) Integración física. La integración física se concibe como la base del desarrollo territorial continental y una estrategia para enfrentar los desafíos de la globalización. Su realización comporta un desafío para los gobiernos en la planificación de un desarrollo territorial inclusivo, que afiance los procesos de integración interna sobre la base de una adecuada organización del territorio y que se sustente en el reconocimiento de las potencialidades locales y de la realidad geopolítica y geoeconómica del continente.
b) Visión de negocios y desarrollo económico. Concibe el territorio a partir de franjas multinacionales que se conocen como ejes de integración y desarrollo (EID), y concentran los flujos de comercio, actuales y potenciales. En cada EID, la IIRSA busca establecer, a través de grupos de proyectos, un estándar mínimo común de calidad de servicio en relación con la infraestructura de transporte, energía y telecomunicaciones, con el fin de apoyar las actividades productivas específicas más importantes. La provisión de estos servicios busca promover el desarrollo de negocios y cadenas productivas con grandes economías de escala a lo largo de estos ejes, bien sea para el consumo interno de la región o bien para la exportación hacia los mercados globales. Estos ejes representan, entonces, una referencia territorial para el desarrollo sostenible amplio de la región.
c) Prioridad al eje de integración este ? oeste. En el escenario continental, la prioridad de las articulaciones este-oeste, respecto de las de norte-sur, se evidencia en el destino de las inversiones establecidas por los países sudamericanos en el marco de la Agenda de Implementación Consensuada de la IIRSA, que constituye, en cierta medida, el reflejo de la hegemonía del enfoque de planificación territorial que Brasil exportó como idea principal a toda Sudamérica. En ese sentido, la integración este-oeste está influida por las vocaciones productivas de los territorios brasileños, principalmente de aquellos que están más alejados a los puertos del Atlántico (Amazonas, Acre y Rondonia); y por la proyección de ampliar sus rutas comerciales hacia el Pacífico.