Los Negritos de Ccarhuarazo
Los Negritos de Ccarhuarazo

Chipao. La noche del miércoles 22; Atajo, Liga, Troca Junior y tres jóvenes más, se quedaron relamiendo como toros bravos al frustrarse el debut oficial como bailarines de Negritos por la falta de un ejecutor del violín.
La noche de aquel día, sólo la cuadrilla de Negritos de la cargonte Benilda Leuyacc Pusari salió a las calles de Chipao, a espantar el silencio con el sonido de las campanillas que están atadas en un extremo del chicotillo.
Al día siguiente, la Juventud chipaína que por espacio de una semana entrenó el baile y canto de los Negritos por poco se vuelve a truncar. La fortuna estuvo con ellos y como caído del cielo se apareció un violinista y cerca a las 10 de la noche salieron a arrebatarle el aplauso a los chipaínos.
Los Negritos es otro baile popular de Lucanas y el distrito de Chipao no es la excepción. Los danzantes de este arte, los primeros dos días de fiesta llevan finos ponchos y en el tercer día, empiezan a utilizar coloridas cintas.
TEJEDORAS. En el ritual del Cinta Pachachiy (a vestir con cintas) es donde los bailarines se enfundan la vestimenta hecha a base de cintas.
Casi en simultáneo, un grupo de mujeres con mucha pericia tejen el Huaylla ( planta parecida al Ichu que crece en los puquiales cercanos al nevado de Ccarhuarazo), para entregar a los cargontes.
"El Huaylla es como un pañal que sirve para cambiar al niño y entregar al cargo al cargonte que organizará la fiesta el próximo año", di-ce Dante Páucas Quintanilla, uno de los bailarines.
En paralelo al rito del Cinta Pachachiy, en la casa de los cargontes se distribuyen entre los niños y asistentes diminutos panecillos.
La cuadrilla de Negritos es-tá conformada normalmente por seis bailarines y de ya-pa un niño, que cantan en cada esquina con temas alusivos al pueblo como "Chipao, capital de la ganadería", que durante la competencia es calificado.
Durante la Nochebuena las cuadrillas tienen que dar 12 vueltas a la plaza de Armas y amanecen bailando.
El penúltimo día de la festividad se desarrolla la competencia, donde los bailarines demuestran su destreza y agilidad con los pies.
El cielo se abre y la lluvia de-ja de caer para ver el duelo. Un pacto firmado entre los Apus de Chipao y el baile de los Negritos.
Los Negritos de la cargonte Benilda Leuyacc ganaron, pero el arpista "Chinito de Santa Rosa" sacó pecho por la Juventud chipaína.

harold aldoradín ortiz
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