Luz de esperanza en caso Ada Cuadros
Luz de esperanza en caso Ada Cuadros

De la noche a la mañana, el sueño americano se convirtió en una pesadilla. No solo para la niñera Ada Cuadros Fernández sino para sus seres queridos, en Chimbote.

Son ocho años y ocho meses que permanece en una cárcel de Texas, en Estados Unidos, tras la sentencia de cadena perpetua en su contra por la muerte de un niño de 14 meses de edad, en el 2005.

Desde entonces, su familia emprendió un batalla para lograr la libertad de Ada. Esta vez, sería la penúltima oportunidad ante el tribunal del condado de Collin.

VICISITUDES. Un nuevo abogado de origen cubano-americano es actualmente la única esperanza de Víctor Cuadros Cornejo, padre de la chimbotana presa, quien espera reunir 50 mil dólares para costear los servicios de la defensa legal. Hasta el momento, solo cuenta con 20 mil dólares. "Es un precio diferente a los otros abogados que nos cobran cien mil dólares. El profesional no quiere que revelemos su nombre por ahora", puntualizó.

Con el objetivo de recaudar dicho monto, el 31 de mayo la familia Cuadros Fernández organizó una parrillada en Lambayeque, ahora alista otra actividad para el 30 de agosto, en Nuevo Chimbote.

En el año 2012, la Municipalidad Distrital de Nuevo Chimbote durante sesión de concejo aprobó la creación de un comité pro fondos Ada Cuadros, pero nunca ejecutó la propuesta.

Por la fiesta de San Pedrito, los parientes de la niñera instalarán un stand en la feria de la avenida Pardo, en Chimbote, para ofertar los dibujos que Ada hizo en prisión, a fin de obtener recursos para pagar al letrado.

DOLOR. El próximo mes, la empleada del hogar tendrá que demostrar su presunta inocencia ante la justicia de Estados Unidos.

Como es público, Ada viajó al extranjero tras obtener su visa en busca de mejores oportunidades económicas.

Al inicio, fue mesera en la cadena de restaurante Mi Corral.

Al poco tiempo, cuidó de unos bebés hasta que encontró trabajo con la familia de Mike y Reneé Lazarchik.

A partir de ese momento, la vida de la inmigrante daría un giro de 360 grados.

En el año 2005, fue niñera de los gemelos Ryan y Kyle de un año y dos meses de edad, y de la niña Elyssa.

Según asegura Víctor Cuadros, los padres de los menores jamás discutieron con su hija sobre el trato que les daba a los gemelos y a Elyssa. "Cuando ellos (los padres) declararon (ante el tribunal) como testigos dijeron que Ada cuidaba bien de los niños, que no tuvieron problemas con ella", relató.

PASO A PASO. El 13 de octubre de ese año, Kyle empezó a convulsionar de un momento a otro, luego murió dos días después.

Luego de este hecho, Ada fue arrestada por el cargo de homicidio.

De acuerdo a la versión del padre de Ada, su hija fue víctima en ese tiempo de un tribunal que -al parecer- la justicia quiso detener la inmigración en Estados Unidos. "El problema era debido a que ese año había una situación muy crítica por los inmigrantes. Cuando pasó lo de Ada, quisieron detener de una vez esa realidad, para que no lleguen más (latinos) a Estados Unidos. Eso me dijeron algunos norteamericanos y latinos", enfatizó Víctor Cuadros.

LARGA HISTORIA. Actualmente, la chimbotana mantiene su versión de que Kyle se golpeó la cabeza contra un estante de la sala de juegos.

Sin embargo, su testimonio no fue suficiente para alcanzar su libertad.

Ahora a sus 35 años, la única esperanza la tiene en su familia, quien solicita ayuda a las autoridades y a la población para obtener dinero para la defensa legal de la niñera.

GRAN PESAR. Al igual que Víctor Cuadros sufre por la condena de su hija mayor, la madre de Ada tiene que vivir en el extranjero para mantener viva la confianza de la inmigrante presa.

Luz Fernández abandonó su puesto laboral en Chimbote con tal de ver frecuentemente a Ada, gracias a una visa humanitaria.

Sus otros hijos, Ruth, Aldo y Alán no tuvieron otra opción que estudiar carreras cortas y no muy costosas, para apoyar económicamente a su hermana mayor. Aunque están lejos de Ada, esperan con ilusión que la chimbotana regrese a su terruño.

INFORMACIÓN. Si usted quiere apoyar a la familia Cuadros Fernández, puede llamar al número de celular 943956352.

Ada no podrá recuperar los casi de nueve años en la cárcel, pero podría volver a conocer qué es la vida sin rejas, sin delitos, sin llanto, sin dolor y sobretodo con ilusión.