Con 80 años a cuestas, doña Luisa Barreto Ceralta, es conocida como la 'matriarca' del pan concepcionino. Aquella mujer 'montacanasta', que puede dar testimonio de la auténtica y genuina preparación de los cotizados panes de anís, los bollos de azúcar y las cemitas de trigo.
Doña Lucha, como la llaman cariñosamente, incursionó en la panificación a los 6 años junto a su hermano Víctor, se encargaban de llevar el trigo al 'molino del amo' en el anexo de Álayo, para que su abuela, doña Domitila Marmanilla prepare sus panes.
Siendo adolescente, doña Lucha y su madre Leonor Ceralta, eran las únicas concepcioninas que elaboraban los cotizados panes de anís con harina de trigo, cuya masa se preparaba con jora natural en vez de levadura.
Doña Lucha, recuerda que a las 4:00 de la mañana las calles aledañas a los hornos se inundaban con el aroma de los panes. Era la hora de llenar y abrigar las canastas para llevarlos a los pueblos vecinos sobre el lomo de las acémilas. De ahí el calificativo de "montacanastas".
Los panes de doña Lucha hasta hoy son bien cotizados, porque los elabora sin usar insumos químicos (conservantes), como lo hacen hoy la mayoría de panificadores. Por ello fue reconocida por su aporte al arte tradicional de la panificación.

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