Según reportes del hospital Félix Mayorca de Tarma, dos menores resultaron seriamente heridos tras manipular temerariamente el artefacto pirotécnico conocido como mamarrata, un explosivo altamente peligroso.

Ambos menores, identificados como Daniel S.V. (11) y Percy O.R. (13), fueron trasladados al servicio de Emergencias del nosocomio, donde los galenos atendieron las heridas producidas por la explosión del artefacto.

Según se conoció, los niños manipulaban el cohetón, cuando lo prendieron y pretendieron arrojar a la vía pública, ganándoles la explosión y sufriendo severas heridas en las manos.

Lo que llama la atención es que se haya dado ventaja a la venta indiscriminada de estos peligrosos productos en la ciudad de Tarma; muestra de ello es la gran cantidad de explosiones desatadas en el tramo final del 2013 y en las primeras horas de este 2014.

No solo los tradicionales cohetones, "cuetecillos" o silbadores, estuvieron a la orden del día sino que las bombardas, mamarratas, ratablancas y otros explosivos estuvieron a disposición de todos.

Esta es la muestra de que las autoridades, a pesar que anunciaron operativos de diversa índole para evitar su comercialización, no realizaron ningún tipo de control, o si los realizaron, estos fracasaron.

Pero la irresponsabilidad no fue solo de las autoridades sino de las personas mayores que permitieron que los niños usen de manera indiscriminada y a su libre albedrío, estos explosivos que pudieron quitarle a la vida a alguno de estos pequeños o incluso a las personas mayores.

Venta de pirotécnicos sorprendió a muchos

¿Dónde estaban los padres?, es la pregunta que cae de madura ante esta situación muy negativa del uso de explosivo para "celebrar" la llegada del Año Nuevo.