Marco Bracamonte duda ser padre de Eva
Marco Bracamonte duda ser padre de Eva

Una reciente revelación haría más complicado desentrañar el verdadero móvil del asesinato de la empresaria judía Myriam Fefer: existe la posibilidad de que sus hijos, Eva y Ariel Bracamonte, sean medios hermanos. "La única persona que podría decir quién es el verdadero padre de los hijos es la misma madre". Con estas palabras -que fueron dichas en un programa de televisión-, Marco Bracamonte, ex esposo de la empresaria, no negó la posibilidad de que Eva, pese a que lleva su apellido, en realidad no sea su hija. De esta forma, el nacimiento y los primeros años de vida de la joven actualmente recluida en prisión habrían estado marcados por dos sucesos que explicarían la millonaria fortuna familiar que heredó. Como se sabe, Eva recibió de su abuelo más de dos millones y medio de dólares. Por un lado, la ruptura familiar que habría significado el supuesto de que Eva sea producto de otra relación, lo cual no ha sido descartado por su padre ni por su hermano Ariel Bracamonte, quien dijo "no sentirse seguro" de tal afirmación. INTENTO DE ASESINATO. El otro acontecimiento que determinaría que la elevada fortuna llegue a manos de Eva es un intento de asesinato contra el patriarca de los Fefer. Según consta en la denuncia interpuesta ante los tribunales por el padre de Myriam, Enrique Fefer Rotstain, su esposa Clorinda Salleres y su propia hija se habrían confabulado para asesinarlo. Beatriz Mejía, quien fuera abogada de don Enrique, señaló ayer que el hecho se produjo cuando "Enrique tomaba una pequeña siesta" en su habitación. "De pronto despertó y vio a su esposa e hija en el intento de ponerle una inyección cuyo líquido habría sido letal", señaló. La participación de Myriam en este extraño hecho -según la propia declaración de su padre en el atestado policial- consistió en que ella se encargaría de que él comiera un pastel preparado con un somnífero, lo cual facilitaría que le aplicaran el ya mencionado inyectable. Sin embargo, el abuelo de Eva no comió el pastel. ¿CAMBIÓ TESTAMENTO? Pese a estos indicios, las investigaciones de este caso no continuaron. Sin embargo, el hecho habría despertado un recelo profundo en don Enrique, quien pese a que dividió su fortuna entre sus cinco hijos, dio preferencia a su nieta adorada Eva Lorena en su testamento. Así se entendería por qué desheredó de su fortuna a su hija Myriam Fefer. De esta forma, Eva Bracamonte, a través del llamado tercio de libre disponibilidad, recibiría el dinero cuando cumpliese los 19 años, tal como ocurrió.