Milagrosa Virgencita de Guadalupe
Milagrosa Virgencita de Guadalupe

Nasca. A principios del siglo XIX la comarca de Nasca, sufrió un redescubrimiento de su devoción y fe, con la adopción de la Santísima Virgen de Guadalupe, como la protectora de la hoy provincia de Nasca.
Cuenta la leyenda que un menudo pastorcito conocido como Miguelín, pastaba sus animales en una zona próxima a la bahía de San Nicolás (distrito de Marcona). De pronto avistó una caja de madera semienterrada en el vasto y caluroso arenal.
En la entreabierta caja se hallaba la milagrosa imagen de la Virgen de Guadalupe. El desconcertado pastor se retiró del lugar sorprendido por el hallazgo.
La noticia corrió rápido entre los habitantes de los pueblos cercanos e iniciaron el éxodo hacía el lugar señalado para llevárselo a sus lugares de origen y venerarla.
Pueblos enteros de Ica, Acarí y Chala (norte de Arequipa) se movilizaron para rescatar la venerada efigie de la sagrada Virgen de Guadalupe "La Española". Las expediciones fracasaron en su intento.
Nasca, no fue ajena al rumor del descubrimiento. Las principales autoridades formaron comisiones liderados por el Cura de La Diócesis Fray Pedro Sotil de la Orden de los Ermitaños, junto al capitán, don Pedro de la Rivera.
La población nasqueña se concentró en la plaza de Armas y escogieron las mejores mulas de la aquel entonces pequeña comarca para traer la venerada imagen.

éxodo. La madrugada del 4 de setiembre de 1810, con cinco mulas que cargaban en las angarillas, varios odres de agua y alimentos, iniciaron con la larga travesía hacía el distrito de Marcona.
Cuatro días después de que antes de que el sol echara sus primeros rayos sobre el pueblo de Nasca, cuatro fatigadas mulas trotaban rumbo al centro de la ciudad cargando la imagen de la Virgen de Guadalupe.
A partir del 8 de setiembre de 1810, por mandato de Cabildo de Abierto es declarado como fecha de celebración religiosa a la Santísima Virgen de Guadalupe, Patrona de Nasca.

fiesta. La pequeña comarca que en aquel entonces no superaba las 500 viviendas hechas a base de barro y carrizo inició así con las celebraciones de la más grande fiesta religiosa que tiene el pueblo.
Al caer la tarde, se encendían los faroles de kerosene y las calles polvorientas eran regadas para cada procesión de la venerada imagen.
La fiesta religiosa era muy visitado por las mujeres chinchanas que llegaban ofreciendo sus dulces de membrillo, nísperos, higos rellenos, "poto cola?o" y el agradable vino de Sunampe.
El 23 de enero de 1941, la pequeña comarca de Nasca, fue elevado a la categoría de provincia por el Congreso de la República por Ley N° 9300 y al año siguiente le tocó vivir una de las peores experiencias a raíz de un desastre natural.
En el sismo, el templo de Nasca, que inicialmente estaba construido a base adobe y el techo de caña; también fue destruido, pero ni ello hizo desfallecer la devoción hacia la patrona, logrando reedificar la morada.
En 1948 se asentó la primera piedra para la construcción, después se realizaron actividades para finalizar con su construcción.

Mensaje del R.P. David López

María de Guadalupe es el modelo ideal y la maestra del discípulo de Cristo; pues en su vida se mostró siempre obediente a la voluntad de Dios, esposa fiel, madre amorosa. Ella mostró su amor y disponibilidad para ayudarnos cuando fue a servir y a acompañar a su prima Santa Isabel, su capacidad de intercesión y de estar siempre pendiente del bien de los demás. La sentimos cercana a nosotros cuando la vemos sufrir en situaciones muchas veces parecidas a las nuestras: vivió en pobreza y limitaciones, vio nacer a su hijo Dios en un pesebre, sufrir persecución y exilio en Egipto; la pérdida de Jesús durante tres días siendo un niño de doce años, su hijo fue juzgado injustamente, condenado a muerte y torturado cruelmente, San José, su santo esposo y sus padres murieron estando ella en vida.
La vemos también participando de la alegría de la fiesta de Bodas en Caná, del regocijo y entusiasmo de la gente que seguía a Jesús escuchando su palabra y viendo sus milagros, su gozo profundo el día de la Resurrección del Señor y en Pentecostés. Ella estaba llena de paz, de humildad, de caridad, en continua oración y abandonada confiadamente en las manos del Padre. La persona de María nos enseña también muchísimas cosas. En ella vemos a la perfecta discípula, la que sabe hacer la voluntad de Dios, la que corre a anunciar con su testimonio, más que con sus palabras, la presencia del Salvador. María va a casa de Isabel a compartir, con sus obras, esa gran noticia que ha recibido y que lleva en su seno: el Hijo de Dios está entre nosotros. Por eso, María es el testimonio del discípulo, que anuncia la próxima llegada del Salvador y a la vez es ella la portadora del Salvador.
La Virgen de Guadalupe se hace presente hace 199 años, cuando encuentran su imagen en las playas de San Nicolás. Es significativo el deseo que tiene ella de quedarse en nuestro pueblo y acompañarnos en nuestro desarrollo como cristianos y ciudadanos.
Este año debemos prepararnos con responsabilidad y devoción para celebrar el bicentenario de la Virgen de Guadalupe. Por ello que se designó un comité de preparación para las celebraciones del Jubileo de la Virgen de Guadalupe. Como pueblo creyente y devoto de María la Virgen de Guadalupe, hagamos que nuestra Madre sea reconocida y se le rindan los honores que merece. En estas fiestas patronales y cada día, ofrezcámosle nuestra ciudad, nuestras familias y nuestras vidas.