Mujer dibuja al Quijote de la Mancha  en un mate burilado
Mujer dibuja al Quijote de la Mancha en un mate burilado

Un tipo de sincretismo e imaginación desbordante se observa en el arte de burilar mates de Irma Poma Canchumani. Ha tomado pasajes de la colosal obra de Cervantes Saavedra, “El Quijote de la Mancha”, y los ha dibujado con un pulso exigente y el detalle preciso.

A sus 46 años, Irma ha reinventado el arte del mate burilado sin dejar el estilo de fondos negros y miniaturas que caracterizó a su familia, Poma, una de las más reconocidas en Cochas, tierra del mate. Inició a sus 14 años dibujando en cuadernos, al lado de las tareas que le dejaban en la escuelita del anexo donde nació y donde acabó la primaria.

HISTORIA. El mate como tal, esa calabaza utilizada como recipiente y adorno. Fue estudiado desde los años 30 con investigaciones y escritos como los de Arguedas. Su nombre viene del quechua mati (frente, convexo) y tiene múltiples usos: vasos, platos, azucareras, cántaros, azafates, fuentes, jarras, caleros, etc. En la sierra, este arte fue retomado en plena colonia, particularmente en Huamanga (Ayacucho), en Mayoq (Huancavelica) y en el valle del Mantaro, en los centros de Cochas Grande y Cochas Chico, a 6 km de Huancayo.

Irma ha llevado su trabajo por todo el Perú y varios países del extranjero. Y en especial su trabajo sobre “Ilustraciones populares sobre el Quijote”, mereció el primer premio del Consejo Nacional de Democratización del Libro del Fomento de la Lectura y Museo de la Nación, en diciembre del 2005. Además, guarda 18 reconocimientos del Congreso de la República, Ministerio de Cultura, la Unesco y de Oxford, Inglaterra, entre otros.

TRABAJO. Hablar del oficio en sí reclama una secillez literal. Acomodada al sol, con el buril en la mano y la pocisión más cómoda que pueda tener, Irma desarrolla su trabajo. No hay maquinaria ni talleres gigantes en el proceso. Solo su imaginación y paciencia. Porque sus trazos no son grandes y toscos ,sino esmerados en la miniatura que describe el verdadero arte del buril desde el rostro, ponchos, sombreros, mangas largas o cortas, polleras, encajes, etc.

Cada imagen hecha tiene un subíndice, donde la artesana escribe un texto breve, mínimo, que se compara al story-board de un filme. Los textos describen las actividades y cuentan una historia con palabras simples. Los mates también tienen sus formas: la lapa, que es un azafate de base ancha; el huiro, de cuerpo global, y el puru, de gran volumen circular.

HOMENAJE. Con todo esto, el trabajo de Irma Poma, como el de muchos artesanos del mate, aún pasa por lo común y repetitivo. Por ello, hoy desde las 7 de la noche, la Dirección de Cultura de Junín (Jr. Lima 501) realizará un reconocimiento a esa labor tan difundida en el mundo y apagada, de cierta forma, en Huancayo.

A sus 14 años, la ONG Minka le dio su primer premio y de allí ascalaría en su oficio y dedicación hasta ganar el reconocimiento como Personalidad Meritoria de la Cultura en el 2012 y a la Excelencia Unesco para la Artesanía de la región andina en el 2014.

FIN. Si hace más de 3 mil años los mates ya eran utilizados en culturas costeñas, hoy ese mismo uso ha logrado su consolidación como arte, dejando a un lado, tal vez, el aspecto práctico. Irma, luego de leer más de una vez el Quijote de la Mancha, logró plasmar la esencia de la historia castellana, pero no es la única. Los motivos y dibujos son diversos como diversas son las manifestaciones de nuestra cultura. Esta es solo una muestra de lo que el arte, de aquí o de allá, puede lograr cuando es bien cultivado.

14 años, Irma recibió su primer premio de la ONG Minka

2014 la Unesco reconoció a Irma por la excelencia de su artesanía y dedicación al mate

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