"Me venían persiguiendo y tenía que escapar", fue la frase con la que una mujer en aparente estado de ebriedad justificó el aparatoso choque que originó dentro de un grifo en San Isidro, dónde derribó un pesado surtidor de gasolina a bordo de su moderna camioneta.

Evelin Valencia Ramírez había salido de una reunión social y –según ella- dos automóviles la seguían por la avenida La Marina y cuando llegó a la intersección de Javier Prado Oeste con Los Nogales, perdió el control de su unidad y se estrelló contra una de las máquinas de la estación de servicios.

Al momento del accidente ninguno de los trabajadores del establecimiento se encontraba en la isla número 5, sino hubieran encontrado una muerte segura. Tal fue el estruendo provocado por el impacto del automóvil D4Y-067, que unos taxistas que se hallaban descansando en el local pensaron que se trataba de una bomba.

Las bolsas de aire evitaron que la joven sufriera golpes, por lo que pudo ser rescatada rápidamente por los bomberos y aseguró que "un hombre me acosa, por eso escapé", afirmando una vez más que era seguida por desconocidos.

Luego de ser evacuada, la policía le solicitó sus documentos personales pero grande fue su sorpresa al ver que la iracunda mujer no contaba con SOAT ni brevete.

La responsable del hecho fue trasladada a la comisaría de Orrantia del Mar para continuar con las investigaciones del caso y determinar sí en verdad era hostigada por un sujeto.

Representantes del grifo señalaron que denunciarán penalmente a Valencia Ramírez por daños y perjuicios.