Mujeres pasan un calvario para visitar a familiares presos
Mujeres pasan un calvario para visitar a familiares presos

La cola es larguísima. Y a ellas no les queda más que esperar, durante horas y horas. Muchas llegan de madrugada, para ingresar primero y estar más tiempo con los presos, que están ansiosos de verlas, hace una semana.

"¡Hace mucho calor y no avanza la cola!, ¡hasta que hora vamos a esperar!", gritan las mujeres a los policías de la puerta, que las hacen pasar en grupos de a diez.

"Yo vine a la 3 de la mañana y soy la número 110, pasamos muy lento, y por eso pido mayor celeridad, ya que vamos a estar 3 meses de castigo", reclamó Irma Apolinario.

SE QUEMAN. En la fila son cientos de mujeres jóvenes, algunas embarazadas, ancianas, madres con niños cargados en las espalda, quienes lloran abochornados, por el sofocante calor.

Sin embargo, tienen que cumplir las normas de rigor y someterse primero al control de la policía, que revisa los paquetes e identifica plenamente a la visita,cuyo brazo termina marcado de con sellos, firmas, para el registro pertinente. Al interior del penal, los agentes del Inpe, realizan un control más minucioso. Es obligatorio que las mujeres usen falda hasta la rodilla y con sandalias y zapatos sin taco, de lo contrario no pueden entrar. "Todo te revisan, en una ocasión me hicieron sacar hasta el brasier, porque tenía una copa de metal, por eso ahora entramos con lo más sencillo que tenemos", dijo una mujer.

Otra joven llevó una torta para su hermano, a fin de agasajarlo porque cumple 19 años, y está será partida antes por los agentes penitenciarios, para verificar que no ingrese algo prohibido.

Desde que recortaron a un día la visita femenina, existe mayor congestionamiento los sábados. El domingo es la visita masculina y se prevé que ocurran los mismos problemas para poder ingresar al penal de Huancayo.