Nuestra flora silvestre se encuentra en peligro

Comercio ilegal afecta seriamente el medio ambiente. Algarrobo, cedro y caoba son las especies que tienen gran auge y demanda en el mercado clandestino.

10 de Enero del 2016 - 11:21 » Textos: Diana Aguirre daguirre@grupoepensa.pe

No solo la fauna silvestre en el Perú está bajo amenaza, el peligro también alcanza a las especies de flora que nuestro país alberga. Prueba de esto son las grandes cantidades de incautaciones de especies de flora que constantemente realiza el personal de la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) del Ministerio de Agricultura y Riego.

En 2015 se incautaron, entre los productos no maderables, casi 570 mil kilos de carbón de algarrobo, 16 mil kg de musgo, 79 mil kg de tara y 39 mil kg de caña carrizo extraídos de forma ilegal, informa Fabiola Muñoz, directora ejecutiva de Serfor.

En cuanto a plantas decomisadas, figuran 1528 kg de chuchuhuasi, 552 kg de palo santo y 573 kg de chancapiedra.

Los usos que se le dan a estas especies son variados. Pueden ser utilizadas como forraje, abono, madera, medicina y materia prima para el desarrollo de diversas actividades económico-productivas.

EN ÁREAS PROTEGIDAS. Otras especies de flora que también son muy comercializadas ilegalmente son el cedro y la caoba, pues poseen un alto valor económico y se encuentran en áreas naturales protegidas como la Reserva Nacional Pacaya Samiria y la Reserva Nacional de Tambopata.

En ambos casos, su extracción y comercialización está restringida, ya que ambas se encuentran categorizadas como vulnerables, indica Lourdes Ruck Puerta, especialista en manejo de recursos del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).

“Lo que se usa es la corteza del cedro y la caoba, porque son árboles maderables y al ser bastante apreciados por su durabilidad, son muy buscados en el mercado nacional e internacional, declara Ruck.

Los últimos lugares donde se encuentran estas especies son considerados áreas protegidas porque fuera de ellas ya casi no existen.

DAÑOS Y SANCIONES. La extracción ilegal de especies como algarrobo, musgo, tara, palo santo y chancapiedra, entre otros, consideradas en estado vulnerable, afecta de manera considerable al medio ambiente.

Un ejemplo es el caso de los musgos. “La extracción de los musgos desestabiliza los suelos y puede generar erosión. Eso preocupa porque tenemos gran cantidad de gente que está comercializando musgos de diferentes tipos en forma ilegal”, señala Fabiola Muñoz.

Aclara que sí se puede extraer y comercializar algunas especies de flora, pero de manera controlada y solicitando autorización.

“Cuando uno realiza una extracción sin el procedimiento, puede ser denunciado. Ahora se han incrementado las multas, que pueden ser de 100 UIT (395 mil soles) o de 150 UIT dependiendo de la infracción. Incluso se puede tener el caso de la comisión de un delito que se resuelve por la vía penal”, añade Muñoz.

APOYO. Los pobladores pueden participar activamente en la protección de la flora silvestre que los rodea.

“Tenemos acuerdos o contratos con los pobladores, que les permiten hacer un aprovechamiento controlado de los recursos y ellos nos ayudan en acciones de vigilancia. Un caso es el de la comunidad de Boca Manu (Madre de Dios), donde los pobladores extraen tronca de cedro y caoba que se puede comercializar a través de una cuota de aprovechamiento.

Ellos lo pueden exportar. Nosotros sabemos a quién venden esa madera y a cambio ellos nos ayudan en el control y vigilancia, nos avisan si hay otras personas que se aprovechan del recurso de forma ilegal”, afirma Ruck, quien añade que concientizar a la población sobre el problema también es una de las acciones principales de Sernanp.

DATO

121 especies de flora silvestre se encuentran en peligro de extinción, entre ellas el palo santo y el queñoa.

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