Continúa. Nuevamente ayer los moradores del Pueblo Joven Túpac Amaru reclamaron en contra de la paralización de la obra de esta zona. Y es que hasta ahora, la obra de "Construcción de veredas en la Avenida Arequipa" del referido pueblo joven, lleva alrededor de tres meses siendo ejecutada, pero la falta de materiales, propiamente de cemento, ha hecho que la construcción se vea interrumpida, y hoy paralizada, sin ningún tipo de solución a la vista, tal como refieren los vecinos.

PRESUPUESTO. El proyecto se posibilitó gracias al cofinanciamiento entre la Municipalidad Provincial de Chiclayo (MPCh) y el programa del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, Trabaja Perú.

Con un presupuesto de 359 mil 146.08 soles, el financiamiento conjunto determinaba que la MPCh facultaría una partida de 210 mil 604.54 soles, mientras que el programa estatal, 148 mil 541.54 soles, es decir 58.64% y 41.36% del importe inicial, respectivamente.

El convenio se suscribió en mayo de este año, y un mes después (4 de junio) las obras se iniciaron con ciertas irregularidades: hasta el 26 de junio no se contaba con los materiales de construcción (cemento, madera, arenilla, tierra para compactar, etc.), o con el cartel de exhibición del proyecto, ni con los de implementos laborales para los obreros, entre otras deficiencias, tal como informó Correo hace un mes.

Ahora, el problema que otra vez tiene en vilo a la población, es la paralización de esta infraestructura, en esta oportunidad, por falta de cemento.

La presidenta del Comité de gestión Pública Privada Pro Obras de veredas del P.J. Túpac Amaru, Valentina Saca Acosta, refiere que desde el último viernes las obras se detuvieron sin ninguna razón.

"Algunas calles tienen arenilla y otras, el afirmado, pero ninguna se ha terminado por completo. Hoy (ayer) dicen (la MPCh) que no hay cemento porque no cuentan con presupuesto", dice.

Y efectivamente es cierto, pero no por la razón que expone la presidenta, sino únicamente por la falta del material, como explica la residente de la obra, Mariela Fernández Puelles.

Con un documento donde oficialmente se solicita la paralización de la obra dirigida a la sede local del Trabaja Perú, la arquitecta explica que la decisión se tomó debido al motivo expuesto líneas anteriores.

Pero, ¿quién se hace responsable de esta situación?, ¿la municipalidad?, ¿el programa estatal?

"La subgerencia provincial de Logística es la que resuelve todas las compras", dice Fernández, es decir la municipalidad.

Sin embargo, la profesional aclara que quien retrasa exactamente el proyecto, no es el municipio, sino la empresa proveedora, Ferretería Construcción y Servicios SRL., que a tres meses de haber ganado la buena pro, no ha destinado el referido material de construcción.

A dicha empresa se le destinaría un presupuesto de 77 mil 745.45 soles por tres mil 711 bolsas de cemento.

Programa. El supervisor de la obra por parte de Trabaja Perú, Helmut Mechán Wong, califica esta situación como "un problema interno de la municipalidad".

Sin embargo no es ajeno a que el inconveniente pudo haber sido previsto por la comuna provincial, pues como ha aceptado la propia Fenández "la falta de cemento es un tema que ya tiene un mes" sin ser resuelto.

Esto quiere decir que lo que la municipalidad debió hacer fue anular la buena pro y convocar a una nueva licitación, y así evitar este sinnúmero de interrupciones que beneficia a las, aproximadamente, tres cuartas partes del pueblo joven, aunque el nombre del proyecto sólo haga referencia a la Avenida Arequipa.

Paralización. "Se tiene que ver la razón de la paralización, pues en este caso, la responsabilidad no recae en la municipalidad sino en el proveedor", explica el arquitecto al respecto de la solicitud de paralización que emitió la supervisora residente.

De acuerdo a lo que refiere Mechán, si el proveedor es el responsable del aplazamiento de esta obra, Trabaja Perú podría otorgarle un plazo de 30 días a razón de "para que anule la licitación con la empresa, y convoque a otro proveedor, porque son temas netamente administrativos que toman tiempo".

Si por el contrario la demora se debía a un trámite exclusivo de la municipalidad, el tiempo para que ésta retoma la construcción de las veredas, no podría exceder los 21 días.

Aunque, ambas generosas para esta institución (el municipio), lo cierto es que si no respeta el lapso para solucionar el tema de la paralización, el programa estatal podría finiquitar el convenio.

"Si se vence el plazo y (la MPCh) no cumple, comunico el hecho a la sede central, e inmediatamente el programa emite la anulación del convenio", advierte Mechán.

El supuesto que perjudicaría al Pueblo Joven Túpac Amaru, terminaría convirtiéndose en un antecedente que desfavorecería al resto de la provincia chiclayana.

"Lo normal es que si la municipalidad incumple con la ejecución de obras, es decir que las paraliza o que las termina inconclusas ,no sería elegible por el programa por unos dos años, a manera de penalidad. Por un motivo así, la institución no se considerará prioridad en una nueva convocatoria", arguye.

Aniversario. "Ya no falta nada para el aniversario del pueblo joven, y aún no pueden terminar las veredas", señala el expresidente del pueblo joven, Juan Mendoza Lescano sobre la celebración de la creación del sector Túpac Amaru, este 7 de noviembre.

Su casa está ubicada perpendicularmente a la calle Tungasuca, donde se encuentra la Institución Educativa Juan Tomis Stack, en el que también se destaca un afirmado donde diariamente debe remojarlo para evitar el ingreso de la tierra a la sala de su vivienda.

Valentina Saca, piensa que esta paralización podría ser definitiva, porque ya se van a cumplir los 4 meses y medio de ejecución de la obra, tal como lo señala el cartel de la obra que fue plantado en la a Avenida Arequipa a una cuadra del Departamento Antidrogas de Chiclayo, el que curiosamente fue colocado el último viernes.

"Éste es un proyecto presupuestado, pero ya se ha hecho costumbre en el alcalde. Pasó lo mismo con la construcción del proyecto del complejo deportivo", sentencia el expresidente.

Mendoza hace alusión a otro proyecto cofinanciado entre la MPCh y el Instituto Peruano del Deporte (IPD) en Chiclayo, un complejo deportivo que tuvo un presupuesto inicial de 150 mil soles como indica el Acuerdo Municipal 016/2009-MPCH/A, pero que hasta el día de hoy luce inconcluso.

APUNTES. Resultado de un convenio interinstitucional, desde la firma, Trabaja Perú destinó su presupuesto a una cuenta bancaria a nombre de la MPCh para que sea ella la que administre los gastos, correspondientes al pago del personal. Sin ninguna irregularidad en este hecho, es necesario replantear las políticas en estos programas sociales.