Luis Quispe Candia, presidente de la ONG Luz Ambar, opinó que la nueva Ordenanza Municipal 1599, que prohíbe a cobradores de transporte público llamar a viva voz a los pasajeros, ayudará a mitigar la contaminación sonora en la ciudad.
Afirmó que la contaminación acústica no solo es originada por el sonido del claxon o el ruido que producen los motores de vehículos, sino también la voz en cuello del cobrador.
Coincidió en que esta ordenanza regulatoria, que impone una multa de S/. 365.00 a los cobradores de transporte público que griten, podría tener un efecto disuasivo siempre que su cumplimiento sea fiscalizado de una manera efectiva.
No obstante, consideró que será una tarea difícil erradicar una conducta recurrente de los cobradores de transporte urbano.
Para ello, mencionó el experto, se requerirá la participación activa del personal de la Policía de Tránsito, así como de los inspectores del municipio de Lima.
A partir de julio próximo, los cobradores de transporte público ya no podrán llamar a los pasajeros a viva voz, según la ordenanza que regula la prestación de este servicio en Lima y que también prohíbe en los vehículos el uso de equipos de sonido, televisores, y el comercio ambulatorio.
Con información de ANDINA
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Ordenanza contra cobradores que gritan reducirá la contaminación sonora
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