TACNA. El obrero de construcción civil Wilfredo Cayo Pérez (27) salvó ayer de morir aplastado por los escombros de un muro de bloquetas que cayó sobre él. El albañil tuvo la suerte de reaccionar a tiempo para tenderse en una pequeña zanja abierta en el suelo, encima de la cual quedó la pared.
Cayo Pérez sufrió diversas contusiones, además de fracturas y lesiones internas por descartar. Fue socorrido por otros dos obreros que ejecutaban trabajos de reconstrucción en el inmueble de la calle Patricio Meléndez Nº 155.
El accidente de trabajo se produjo a las 8:30 horas y movilizó a bomberos y policías. Paramédicos del Cuerpo de Bomberos dieron los primeros auxilios al accidentado y luego lo trasladaron al servicio de Emergencia del hospital Hipólito Unanue, mientras que agentes de Radiopatrulla realizaron las pesquisas preliminares en el lugar de los hechos.
Según el albañil Fortunato Cota Apaza, testigo del accidente, el muro se derrumbó repentinamente, al parecer por su antigüedad y la precariedad de la construcción. En el predio se retiraba toda la infraestructura antigua para dar paso a una nueva edificación.
Policías constataron que el herido laboraba sin los implementos adecuados para las tareas de construcción civil, lo que pudo costarle la vida. Al nosocomio local se constituyeron familiares del accidentado, entre ellos su esposa e hijo de 4 años.