Una población descontenta recibió en medio de rechiflas a la congresista nacionalista María Cleofe Sumire de Conde, durante la ceremonia de aniversario del distrito de Layo de la provincia de Canas, lanzándole incluso botellas descartables a su paso.
Layeños le reclamaban el por qué María Sumire se había olvidado de sus paisanos; demandaron arreglo de carreteras, apoyo a la actividad agropecuaria, entre otros. En débil defensa, Sumire señaló, "yo no soy de la mayoría, ni del Poder Ejecutivo para traer obras, mi función es legislar y en eso estamos trabajando", refirió.
En la sesión solemne del 141 aniversario de Layo, le pidieron que rinda cuentas de los jugosos sueldos de parlamentaria, sus viáticos, personal a su disposición y la nula capacidad de relación con sus coterráneos.
Abraham Champi Deza, secretario general del Frente Único de Defensa de los Intereses de Layo (FUDIL), le increpó qué es lo que traía por el aniversario distrital, a lo que Sumire alcanzó un diploma del Congreso de la República, "ha sido muy difícil de gestionar este documento que lo alcanzamos a nuestro distrito " indicó, lo que causó hilaridad en los asistentes.
Llevó como regalo sólo veinte libros del Programa de Donaciones de Libros del Fondo Editorial del Congreso, es decir, ni siquiera de su peculio.
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