'Pirañitas' se convierten en un grave problema
'Pirañitas' se convierten en un grave problema

ROCÍO CAMPOS
rcampos@epensa.com.pe

Son muchos los menores de edad desprotegidos en Huamanga, que se juntan para vivir parasitariamente del atraco. La mayoría se droga y actúa con violencia contra todo aquel que se le cruce en su camino, luego regresan a sus ?hogares? ocasionales, que por lo general son terrenos baldíos o debajo de los puentes de la ciudad. La gente los conoce como "pirañitas", generalmente conformada por menores de 14 años de edad que en los últimos años siembra el terror en las principales calles de Huamanga.

CENTRO DE OPERACIONES. El céntrico jirón Asamblea es considerado la calle más importante de Huamanga por si movimiento comercial, sin embargo, los moradores y transeúntes actualmente viven amenazados por el accionar de estos delincuentes juveniles quienes hacen de las suyas a cualquier hora del día, pero con más sagacidad en horas de la noche.
"Estamos aterrados, apenas cae la noche nosotros debemos estar cuidando nuestras tiendas porque estos chicos vienen drogados y sin temor a nada ingresan a las tiendas y roban algo, y si no lo logran atacan a los transeúntes" señala Rocío Tovar Laimes, propietaria de una librería en la segunda cuadra de Asamblea. Ella también cuenta que fue testigo de varios robos a plena luz del día.
Por otro lado, Luis Alvizuri, administrador de un conocido hospedaje, indica que en la noche la situación se torna peor, pues además de los "pirañitas", los ebrios y delincuentes de ?mayor rango? en el mundo del hampa, pululan por la zona provocando grescas, asaltos y escandalosas escenas.

LAS CIFRAS. Según reportes policiales, más del 70% de robos registrados en Ayacucho es perpetrado en céntricas calles, y son niños y adolescentes los autores de estos delitos. Según los informes, estos menores no le temen a nada pues saben que las leyes para ellos son relativamente benévolas y no temen regresar a los centros de readaptación de donde generalmente huyen debido a los maltratos que reciben.
"Los menores son detenidos y lamentablemente por tratarse de robos menores y además los agraviados no los denuncian, ellos son liberados por orden fiscal, y al no encontrar otra forma de subsistir, vuelven a delinquir", afirma el suboficial PNP Andrés Valencia, agente de la Comisaría de la Familia, quien además sostiene que la carencia de un centro rehabilitación especializado para menores infractores en Ayacucho, provoca que éstos estén en completo estado de abandono moral y económico.

ESTÁN ABANDONADOS. Según reportes del Inabif en Ayacucho, son más de 30 los niños que viven en completo estado de abandono y se trata de niños sin vínculos familiares, sin un referente adulto ni escolaridad. Pero con una irresponsable libertad que los arrastra a las drogas, al robo, a la perdición.
En una reciente encuesta realizada por esta institución, un promedio de 313 niños y adolescentes entre 6 y 17 años, confesó ejercer simultáneas conductas de riesgo en un solo día. Del total, más de 100 indicaron que alguna vez robaron, 15 consumían inhalantes u otros estupefacientes y 72, mendigaban y vivían de la caridad. Lamentablemente estas estrategias para sobrevivir perjudican considerablemente a la ciudadanía y a la seguridad ciudadana.