Pachitea: menores de edad trabajan en bares
Pachitea: menores de edad trabajan en bares

Inocentes criaturas juegan en la puerta de un cuarto mal oliente, de donde la música se mezcla con las carcajadas de sujetos ebrios. Los niños entran y salen del lugar mirando a la mamá bebiendo con aquellos hombres.

“Tengo que llevar dinero a mi casa, sino de qué comen mis hermanitos. Mi mamá un día se fue, nos abandonó”, nos cuenta a quien llamaremos María.

“Mi papá se va siempre a la selva a trabajar. Un día llegó y nos encontró solos en la casa. Encontró a mi mamá en un bar, le pegó, por eso ella se fue de la casa”, narra María.

Refiere que por la distancia de su vivienda no pudo ir al colegio. Con la responsabilidad de dar de comer a sus hermanos, trabaja en un bar, donde tiene que “atender” a los hombres.

Nos dice que ya cumplió los 18 años. Le pregunto, si además de servir la cerveza, tiene relaciones sexuales con ellos. Se calla, baja la mirada y responde que por 10 soles.

Secreto a voces. El distrito de Panao, provincia de Pachitea, está ubicado a dos horas de viaje en auto desde Huánuco. La zona es eminentemente agrícola con alta producción de papa para el mercado nacional.

Para los habitantes no es novedad hablar sobre la presencia de menores atendiendo en los bares, donde además ejercen la prostitución.

El fiscal de Familia de Pachitea, Mirko Gonzales, refiere que es Prevención del Delito, ubicada en el distrito de Molino, encargada de los operativos a esos locales juntamente con la municipalidad provincial. “No han reportado este año la presencia de menores en los bares. Sobre los hijos de las mujeres que trabajan en las cantinas, les exhortaron a tener cuidado con ellos”, dijo.

El coordinador de Derechos Humanos de Pachitea, Mauro Quispe, refiere que en Panao existen más de 100 bares, entre formales e informales.

Durante la cosecha de papa, época de ganancia de los agricultores, se registra el incremento, convirtiendo cualquier casa en bebedero de licor, según la versión de los pobladores.

La mayoría de los antros de perdición está ubicado en los jirones Espinar, Mayro, San Juan y Ucayali. Solamente en seis cuadras del jirón Ucayali existen 30 cantinas.

Todas tienen apariencias de viviendas. De no ser por la bulla, risas y el mal olor, pasarían como desapercibidas. Desde las 6 de la mañana hasta la 1 de la madrugada, sus puertas están abiertas esperando a los sedientos de alcohol y placer.

Licencias. Para evitar la presencia de menores de edad en las cantinas, la municipalidad provincial tiene proyectado modificar la ordenanza Nº 13 del 2011, que prohibe emitir licencias de funcionamiento hasta el 31 de diciembre del 2014.

La subgerente de Comercialización, Daisy Daga Mariño, refiere que no pueden atentar contra el derecho al trabajo, por ello elaboraron un proyecto de ordenanza para que los propietarios legalicen sus comercios con licencias de funcionamiento.

Indicó que dicho proyecto contiene disposiciones que deben cumplirse, como: no contratar a madres gestantes, brindar la relación del personal que labora al centro de salud para que acudan a sus controles. También, que el horario de atención sea de lunes a viernes, de 10 a.m. a 10 p.m. y los sábado y domingo de 10 a.m. a 11 p.m. “Si a pesar de ello detectamos a menores de edad, los denunciaremos por trata de personas”, advirtió.

“Esperemos que dicha estrategia resulte, porque la presencia de bares es un problema que nos está invadiendo. Si las autoridades quieren evitar que sigan captando a las menores tienen que trabajar de forma conjunta”, sugirió Mauro Quispe.

La comisionada de Defensoría del Pueblo, Lizbeth Illanes, refirió que del 2008 al 2011, que participó en la comisión multisectorial de esa provincia, cerraron 10 bares y detectaron la presencia de una menor. Agregó que hasta el 2011 habían 50 bares.