La población del distrito Umachiri, en la provincia Melgar de la región Puno, apenas sobrepasa la 4 mil 300 personas y la mayoría carece de servicios de saneamiento, pero el alcalde de la gestión 2011-2014, Jesús Mamani; destinó tres millones 251 mil nuevos soles para construir un edificio municipal tan amplio como ostentoso e innecesario.
Según el resumen del expediente técnico de la obra “Mejoramiento del Servicio de Atención al Público Usuario del Municipio de Umachiri”, la asignación presupuestal se aprobó en base al código SNIP 212798 en el año 2012 mediante Resolución de Alcaldía N° 071-2012 con un monto inicial de 2 millones 422 mil nuevos soles y un plazo de ejecución de 300 días.
Pero dos años después cuando la gestión estaba por concluir, Mamani logró hacer aprobar una primera ampliación presupuestal mediante Resolución de Alcaldía N° 071-2014 por 406 mil 684 nuevos soles y aun así el trabajo no fue concluido.
Unos meses después, mediante Resolución de Alcaldía N° 140-2014, aprobó un segunda ampliación presupuestal y de plazo por 422 mil 180 nuevos soles. De esa forma la obra pasó a tener un costo adicional equivalente al 35% del monto inicial.
Toda la ejecución se actuó por administración directa sin la supervisión técnica independiente necesaria, a ello debe agregarse los pagos pendientes a proveedores de materiales de construcción, quienes reclaman a la gestión de Tomás Valeriano, adeudos por aproximadamente 700 mil nuevos soles.
El presupuesto promedio anual del distrito, para gastos de inversión, asciende a cerca de un millón de soles, y así fue en los últimos cuatro años. Haciendo números, se concluye que el exalcalde destinó prácticamente todo lo asignado al edificio municipal.
Un recorrido por los ambientes, evidencia sobredimensionamiento. La casi totalidad de salones y oficinas están libres, no se desarrolla mayor actividad y el número de trabajadores de oficina apenas sobrepasa la decena mientras los demás son de campo.
Las primeras lluvias de la temporada, pusieron al descubierto las deficiencias por cuanto la cobertura de fibra de vidrio tipo domo no es impermeable. La lógica de la zona por el clima dicta techar con cubierta metálica, pero aquí el sentido común no fue la prioridad. Este enorme tragaluz se ubica en el centro de edificio para iluminar una pileta que no funciona y un caracol de graderías más adecuado para un salón de eventos sociales y no una municipalidad.
Los recursos asignados al distrito para el 2015 son los siguientes: Canon (S/. 668,449), Foncomun (S/. 1,256,528). De estos recursos, aproximadamente se tiene asignado a proyectos de inversión un millón de soles y la diferencia es para gasto corriente. Si las deudas dejadas por esta obra totalizan casi 700 mil nuevos soles, se augura una serie de dificultades para el presente año de gestión.
Correo intentó en vano obtener la versión de Jesús Mamani, de quien la población asegura vive en Ayaviri aunque otros afirman se mudó a Sicuani en Cusco.

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